Política

Compra de cazas: ¿agentes de ventas gratuitos?

hcmujica@gmail.com
duetotraidor
4 de mayo del 2026

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
5-5-2026

Compra de cazas: ¿agentes de ventas gratuitos?

En días pasados, el país contempló cómo, premunidos de ansiedad inolcultable, el señor Hugo de Zela (RREE) y Carlos Díaz, (Defensa), revelaban que la compra de los aviones caza a Lockheed, era un hecho confirmado, acordado, santificado hasta con pago inicial. Además dijo Zela que Balcázar “había mentido”

¿Pueden, sin afectar el decoro más elemental de decencia, actuar ministros de Estado, como apurados agentes de ventas de la única empresa que colocaba esos aviones? Lo usual es que los premien con nutridas coimisiones (peruanismo que junta dos términos: comisión y coima) como gratificación por sus esfuerzos.

El presidente provisorio quedó en una situación insólita: su esfuerzo de delegar al próximo gobierno una compra por US$ 3500 millones de dólares, no sólo había fracasado, sino que Zela le llamó mentiroso.

Los despachos de ayer lunes daban cuenta de los siguientes párrafos transcritos literalmente:

“Balcázar indicó que la adquisición de los cazabombarderos se configuró para favorecer a un único proveedor, eliminando a competidores de Francia y Suecia mediante disposiciones internas especiales.

Según el mandatario, esta estructura permitió que la transacción avanzara sin pasar por los controles regulares de una licitación pública, algo que consideró inconstitucional.

Balcázar aseguró que desconocía este procedimiento y que él esperaba que el proceso de compra siga los "cauces normales", razón por la cual dijo en una entrevista radial que la firma de un contrato para la adquisición de aviones militares no se daría durante su gobierno.

Es en este contexto en el que se produce la crisis ministerial que llevó a la salida de los titulares de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela y Defensa, Carlos Díaz, quienes dijeron que la firma del contrato para la compra de los F-16 ya se había concretado y que Balcázar mentía. Además, anunciaron sus renuncias”.

Múltiples maniobras. Se eliminó a la competencia para forzar la compra a un solo proveedor Lockheed de Estados Unidos.

Por esos días, el dicharrachero y lenguaraz embajador estadounidense Bernie Navarro había acusado, en sibilina y genérica voz alta, sobre la traición a la palabra empeñada y furibundo aseveró que él venía a proteger los intereses geopolíticos y de defensa de EEUU. Se supone que para eso lo enviaron, pero insistió aquél en recordárselo a su auditorio.

Se llevó el asunto en secreto y la firma del contrato la da un coronel. Con cautela, ni de Zela o Díaz, rubricaron el documento.

Luego se conoció que la FAP, previendo que Roberto Sánchez gane la elección presidencial, había empujado la compra. Entonces, sí son deliberantes, opinantes e influencers, por lo menos, los de la FAP.

Con igual criterio, hay que suponer que el compromiso para una nueva base naval obtuvo el alborozado respaldo de la Marina. Entonces se contrae un compromiso de magnitud US$ 1500 millones y de a pocos, cada arma tiene margesí político in crescendo.

¿No debiera ser que postulen su representación parlamentaria y si tienen votos que a través de ellos, motoricen sus proyectos pero dentro de una figura que se llama gobierno?

Ya no llama la atención las manos largas que muestran no pocas embajadas metiches en los más altos niveles del gobierno. Los alemanes y el Aeropuerto Jorge Chávez; los franceses y los pasaportes electrónicos en Migraciones; los norteamericanos y los cazas Lockheed.

Lo que decepciona profundamente es el silencio, complicidad y falta de vergüenza de los clubes electorales que son minúsculos colectivos anuentes con tal que les dejen las pitanzas del cobro fijo cada 30 de mes y el intenso e inmoral tráfico de influencias de que viven decenas de individuos hace cuatro décadas.

En casus belli, EEUU puede vetar, direccionar o determinar si los aviones recién comprados a Lockheed, son pasibles de ser usados en la defensa u ofensiva del Perú. O sea ¡caros y casi ajenos! ¿Esto es seguridad para el Perú?

Las explicaciones, tardías, lentas, demoronas del presidente provisorio Balcázar, han aludido a secretismos indigestos y por eso él no sabía de la firma del contrato e hizo un papelón ante cámaras, desconcertando, además, al país.

La cruda realidad es que otro provisorio tiene mucho que explicar y debería ser citado el señor Jerí, de grado o fuerza, para que aclare su vergonzosa participación no en pro del Perú sino del vendedor EEUU.

¿Se puede degradar a malos y traidores diplomáticos que exhiben sin el más mínimo pudor su sectarismo servil en favor de terceros países? A esos miserables habría que quitarles el grado, acreditarlos como felones de manera pública y colocar su foto en todas las dependencias del Estado.

¿Cuántos bolsillos fueron avituallados con dólares contantes y sonantes? ¿Quién tiene la relación de viajeros que visitaron las instalaciones del vendedor y gozaron de las atenciones turísticas que les regalaron?

¡No basta con procesos administrativos que son manejados con puntillosa rigurosidad por los abogángsteres, son decenas de miles en el Perú!

El castigo moral, el desprecio ciudadano, el asco cívico, deberán ser banderas de las nuevas promociones juveniles y combativas dispuestas a la construcción de un Perú libre, justo, culto y digno.

 

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Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
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Compra de cazas: ¿agentes de ventas gratuitos?

En días pasados, el país contempló cómo, premunidos de ansiedad inolcultable, el señor Hugo de Zela (RREE) y Carlos Díaz, (Defensa), revelaban que la compra de los aviones caza a Lockheed, era un hecho confirmado, acordado, santificado hasta con pago inicial. Además dijo Zela que Balcázar “había mentido”

¿Pueden, sin afectar el decoro más elemental de decencia, actuar ministros de Estado, como apurados agentes de ventas de la única empresa que colocaba esos aviones? Lo usual es que los premien con nutridas coimisiones (peruanismo que junta dos términos: comisión y coima) como gratificación por sus esfuerzos.

El presidente provisorio quedó en una situación insólita: su esfuerzo de delegar al próximo gobierno una compra por US$ 3500 millones de dólares, no sólo había fracasado, sino que Zela le llamó mentiroso.

Los despachos de ayer lunes daban cuenta de los siguientes párrafos transcritos literalmente:

“Balcázar indicó que la adquisición de los cazabombarderos se configuró para favorecer a un único proveedor, eliminando a competidores de Francia y Suecia mediante disposiciones internas especiales.

Según el mandatario, esta estructura permitió que la transacción avanzara sin pasar por los controles regulares de una licitación pública, algo que consideró inconstitucional.

Balcázar aseguró que desconocía este procedimiento y que él esperaba que el proceso de compra siga los "cauces normales", razón por la cual dijo en una entrevista radial que la firma de un contrato para la adquisición de aviones militares no se daría durante su gobierno.

Es en este contexto en el que se produce la crisis ministerial que llevó a la salida de los titulares de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela y Defensa, Carlos Díaz, quienes dijeron que la firma del contrato para la compra de los F-16 ya se había concretado y que Balcázar mentía. Además, anunciaron sus renuncias”.

Múltiples maniobras. Se eliminó a la competencia para forzar la compra a un solo proveedor Lockheed de Estados Unidos.

Por esos días, el dicharrachero y lenguaraz embajador estadounidense Bernie Navarro había acusado, en sibilina y genérica voz alta, sobre la traición a la palabra empeñada y furibundo aseveró que él venía a proteger los intereses geopolíticos y de defensa de EEUU. Se supone que para eso lo enviaron, pero insistió aquél en recordárselo a su auditorio.

Se llevó el asunto en secreto y la firma del contrato la da un coronel. Con cautela, ni de Zela o Díaz, rubricaron el documento.

Luego se conoció que la FAP, previendo que Roberto Sánchez gane la elección presidencial, había empujado la compra. Entonces, sí son deliberantes, opinantes e influencers, por lo menos, los de la FAP.

Con igual criterio, hay que suponer que el compromiso para una nueva base naval obtuvo el alborozado respaldo de la Marina. Entonces se contrae un compromiso de magnitud US$ 1500 millones y de a pocos, cada arma tiene margesí político in crescendo.

¿No debiera ser que postulen su representación parlamentaria y si tienen votos que a través de ellos, motoricen sus proyectos pero dentro de una figura que se llama gobierno?

Ya no llama la atención las manos largas que muestran no pocas embajadas metiches en los más altos niveles del gobierno. Los alemanes y el Aeropuerto Jorge Chávez; los franceses y los pasaportes electrónicos en Migraciones; los norteamericanos y los cazas Lockheed.

Lo que decepciona profundamente es el silencio, complicidad y falta de vergüenza de los clubes electorales que son minúsculos colectivos anuentes con tal que les dejen las pitanzas del cobro fijo cada 30 de mes y el intenso e inmoral tráfico de influencias de que viven decenas de individuos hace cuatro décadas.

En casus belli, EEUU puede vetar, direccionar o determinar si los aviones recién comprados a Lockheed, son pasibles de ser usados en la defensa u ofensiva del Perú. O sea ¡caros y casi ajenos! ¿Esto es seguridad para el Perú?

Las explicaciones, tardías, lentas, demoronas del presidente provisorio Balcázar, han aludido a secretismos indigestos y por eso él no sabía de la firma del contrato e hizo un papelón ante cámaras, desconcertando, además, al país.

La cruda realidad es que otro provisorio tiene mucho que explicar y debería ser citado el señor Jerí, de grado o fuerza, para que aclare su vergonzosa participación no en pro del Perú sino del vendedor EEUU.

¿Se puede degradar a malos y traidores diplomáticos que exhiben sin el más mínimo pudor su sectarismo servil en favor de terceros países? A esos miserables habría que quitarles el grado, acreditarlos como felones de manera pública y colocar su foto en todas las dependencias del Estado.

¿Cuántos bolsillos fueron avituallados con dólares contantes y sonantes? ¿Quién tiene la relación de viajeros que visitaron las instalaciones del vendedor y gozaron de las atenciones turísticas que les regalaron?

¡No basta con procesos administrativos que son manejados con puntillosa rigurosidad por los abogángsteres, son decenas de miles en el Perú!

El castigo moral, el desprecio ciudadano, el asco cívico, deberán ser banderas de las nuevas promociones juveniles y combativas dispuestas a la construcción de un Perú libre, justo, culto y digno.

 

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