Política

Riesgo de colapso en aeropuerto de Cusco

hcmujica@gmail.com
VElascoAstete
30 de agosto del 2026

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
31-8-2026

Riesgo de colapso en aeropuerto de Cusco

Un texto que circula con preocupante divulgación ante las graves aseveraciones que se hacen en torno a la solidez de las estructuras del Aeropuerto Velasco Astete de Cusco, provoca cuestionamientos y exigencias premiosas para la solución.

El documento infiere conclusiones que ponen en tela de juicio todo el sistema de seguridad, infraestructura, solidez del terminal cusqueño, pieza clave en el desarrollo del comercio y turismo en esa importante ciudad andina.

Leamos.

Específicamente sobre el Aeropuerto Internacional Velasco Astete-Cusco:

-CORPAC pidió el informe al Colegio de Ingenieros. CORPAC lo recibió. Y ocho meses después, el Velasco Astete sigue operando bajo un diagnóstico de colapso que nadie quiso hacer público.

-En diciembre de 2025, el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) entregó un informe estructural sobre el Aeropuerto Internacional Velasco Astete del Cusco. No fue un encargo de un periodista curioso ni de un vecino preocupado: lo pidió la propia CORPAC S.A., dueña y operadora del terminal.

-El colegio profesional respondió con un diagnóstico que no deja espacio para la ambigüedad ni para la excusa: la estructura del aeropuerto está en alto riesgo de colapso frente a un sismo, y la Torre de Control debe evacuarse de inmediato.

-Ocho meses. Ese es el tiempo que ha transcurrido entre la entrega de ese informe y el día de hoy, sin que el aeropuerto haya cambiado en nada su condición ni su operación. Los pasajeros siguen pasando bajo las mismas columnas. Los controladores siguen subiendo a la misma torre. Y el país, hasta ahora, no sabía nada. Y la DGAC?

Informe dixit

-El terminal fue diseñado en 1960, cuando la ingeniería peruana todavía no incorporaba los criterios modernos de resistencia sísmica. El resultado, según el CIP, es una estructura "altamente flexible": columnas muy altas y esbeltas que, en vez de sostener el edificio con firmeza ante un movimiento telúrico, se comportan como bisagras.

-No hace falta un terremoto histórico para que la estructura entre en un balanceo peligroso; basta uno de intensidad moderada, de los que Cusco vive con cierta frecuencia. El propio informe advierte que el edificio "podría colapsar rápidamente por resonancia". Y la Torre de Control está todavía peor: presenta daños serios y se recomienda trasladarla junto con su personal, para evitar que el próximo sismo la sorprenda con gente adentro.

No hay ignorancia

-El informe del CIP no se perdió ni se traspapeló: lo escondieron. Pero eso no los salva: fue entregado formalmente desde diciembre de 2025 a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del MTC, a los Presidentes del Directorio de CORPAC, a los Gerentes Generales, a los Gerentes Centrales de Aeropuertos, a los Gerentes de Operaciones de Aeropuertos, al Jefe de Infraestructura, al Gerente de Cusco y a otros funcionarios.

-Nótese: varios cargos, muchos responsables, un mismo documento en las manos de todos. Ninguno de ellos puede hoy decir que se enteró por la prensa.

Silencio y necedad

-Hay una diferencia entre no saber, y saber y no actuar. Aquí no hubo desconocimiento, hubo total negligencia: hubo un informe técnico, solicitado por la propia entidad responsable, que llegó a las manos correctas y que, aparentemente, se decidió no mover.

-Eso no es un trámite lento ni un problema de presupuesto. Es una decisión, o una omisión deliberada, que ha mantenido operando, durante ocho meses, un aeropuerto que el propio ente rector de la ingeniería en el Perú calificó de riesgo de colapso.

Silencio criminal

-Cuando un funcionario público tiene el deber de proteger la vida de terceros y, teniendo la información para hacerlo, elige no actuar, ese silencio deja de ser negligencia administrativa y empieza a rozar el terreno penal.

¿Qué hará ministro Rey?

-Con este artículo el caso ha llegado, finalmente, al escritorio del ministro de Transportes y Comunicaciones, Rafael Rey. Y lo que corresponde no es una nota de prensa ni una comisión de estudio: es declarar la emergencia del Velasco Astete, tal como lo exige el propio informe del CIP, y remover de inmediato a los funcionarios de la DGAC y de CORPAC que, teniendo el informe en sus manos desde diciembre, no hicieron nada.

No se trata de buscar un culpable simbólico: se trata de sacar del camino a quienes ya demostraron que, frente a una alerta de vida o muerte, prefirieron el silencio.

Imposible esperar

-Cusco no necesita otro comunicado de "trabajos en evaluación". Necesita que alguien, por fin, actúe con la misma urgencia con la que el CIP escribió su informe.

-Cada día que pasa sin cambios en la cúpula responsable es un día más en el que pasajeros y trabajadores de CORPAC transitan bajo un techo que un colegio profesional, contratado por la propia empresa estatal, ya advirtió que podría no resistir. La pregunta ya no es si el informe existió: existió, y lo tuvieron todos. La pregunta es cuánto más va a esperar el MTC para sacar a quienes decidieron, con ese informe en el cajón, seguir entornillados en sus puestos.

Archivo adjunto
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hcmujica@gmail.com
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30 de agosto del 2026

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
31-8-2026

Riesgo de colapso en aeropuerto de Cusco

Un texto que circula con preocupante divulgación ante las graves aseveraciones que se hacen en torno a la solidez de las estructuras del Aeropuerto Velasco Astete de Cusco, provoca cuestionamientos y exigencias premiosas para la solución.

El documento infiere conclusiones que ponen en tela de juicio todo el sistema de seguridad, infraestructura, solidez del terminal cusqueño, pieza clave en el desarrollo del comercio y turismo en esa importante ciudad andina.

Leamos.

Específicamente sobre el Aeropuerto Internacional Velasco Astete-Cusco:

-CORPAC pidió el informe al Colegio de Ingenieros. CORPAC lo recibió. Y ocho meses después, el Velasco Astete sigue operando bajo un diagnóstico de colapso que nadie quiso hacer público.

-En diciembre de 2025, el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) entregó un informe estructural sobre el Aeropuerto Internacional Velasco Astete del Cusco. No fue un encargo de un periodista curioso ni de un vecino preocupado: lo pidió la propia CORPAC S.A., dueña y operadora del terminal.

-El colegio profesional respondió con un diagnóstico que no deja espacio para la ambigüedad ni para la excusa: la estructura del aeropuerto está en alto riesgo de colapso frente a un sismo, y la Torre de Control debe evacuarse de inmediato.

-Ocho meses. Ese es el tiempo que ha transcurrido entre la entrega de ese informe y el día de hoy, sin que el aeropuerto haya cambiado en nada su condición ni su operación. Los pasajeros siguen pasando bajo las mismas columnas. Los controladores siguen subiendo a la misma torre. Y el país, hasta ahora, no sabía nada. Y la DGAC?

Informe dixit

-El terminal fue diseñado en 1960, cuando la ingeniería peruana todavía no incorporaba los criterios modernos de resistencia sísmica. El resultado, según el CIP, es una estructura "altamente flexible": columnas muy altas y esbeltas que, en vez de sostener el edificio con firmeza ante un movimiento telúrico, se comportan como bisagras.

-No hace falta un terremoto histórico para que la estructura entre en un balanceo peligroso; basta uno de intensidad moderada, de los que Cusco vive con cierta frecuencia. El propio informe advierte que el edificio "podría colapsar rápidamente por resonancia". Y la Torre de Control está todavía peor: presenta daños serios y se recomienda trasladarla junto con su personal, para evitar que el próximo sismo la sorprenda con gente adentro.

No hay ignorancia

-El informe del CIP no se perdió ni se traspapeló: lo escondieron. Pero eso no los salva: fue entregado formalmente desde diciembre de 2025 a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del MTC, a los Presidentes del Directorio de CORPAC, a los Gerentes Generales, a los Gerentes Centrales de Aeropuertos, a los Gerentes de Operaciones de Aeropuertos, al Jefe de Infraestructura, al Gerente de Cusco y a otros funcionarios.

-Nótese: varios cargos, muchos responsables, un mismo documento en las manos de todos. Ninguno de ellos puede hoy decir que se enteró por la prensa.

Silencio y necedad

-Hay una diferencia entre no saber, y saber y no actuar. Aquí no hubo desconocimiento, hubo total negligencia: hubo un informe técnico, solicitado por la propia entidad responsable, que llegó a las manos correctas y que, aparentemente, se decidió no mover.

-Eso no es un trámite lento ni un problema de presupuesto. Es una decisión, o una omisión deliberada, que ha mantenido operando, durante ocho meses, un aeropuerto que el propio ente rector de la ingeniería en el Perú calificó de riesgo de colapso.

Silencio criminal

-Cuando un funcionario público tiene el deber de proteger la vida de terceros y, teniendo la información para hacerlo, elige no actuar, ese silencio deja de ser negligencia administrativa y empieza a rozar el terreno penal.

¿Qué hará ministro Rey?

-Con este artículo el caso ha llegado, finalmente, al escritorio del ministro de Transportes y Comunicaciones, Rafael Rey. Y lo que corresponde no es una nota de prensa ni una comisión de estudio: es declarar la emergencia del Velasco Astete, tal como lo exige el propio informe del CIP, y remover de inmediato a los funcionarios de la DGAC y de CORPAC que, teniendo el informe en sus manos desde diciembre, no hicieron nada.

No se trata de buscar un culpable simbólico: se trata de sacar del camino a quienes ya demostraron que, frente a una alerta de vida o muerte, prefirieron el silencio.

Imposible esperar

-Cusco no necesita otro comunicado de "trabajos en evaluación". Necesita que alguien, por fin, actúe con la misma urgencia con la que el CIP escribió su informe.

-Cada día que pasa sin cambios en la cúpula responsable es un día más en el que pasajeros y trabajadores de CORPAC transitan bajo un techo que un colegio profesional, contratado por la propia empresa estatal, ya advirtió que podría no resistir. La pregunta ya no es si el informe existió: existió, y lo tuvieron todos. La pregunta es cuánto más va a esperar el MTC para sacar a quienes decidieron, con ese informe en el cajón, seguir entornillados en sus puestos.

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