El poder nace de la data

Mié, 06/16/2021 - 22:33 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
17-6-2021

Lejos los días en que el aforismo revolucionario: el poder nace del fusil, signaba y describía los intentos en la lucha por el gobierno de un Estado y la forja de un modo de pensar, actuar y solucionar los problemas sociales. Eso cambió.
 
¡Y de qué manera!
 
El poder ya no nace del fusil, mucho menos de los motines que impulsan las turbas urbanas nucleadas por el solo y cotizable poder dinerario casi siempre deshonesto y sucio. Las así llamadas intentonas por la violencia han confesado su ineficacia para dar paso al mundo contemporáneo en que la información, la data, toman un lugar preponderante, imprescindible, fundamental.
 
La corrupción no sería de tal magnitud si la data y la tecnología pusieran su inmenso margesí de instrumentos al servicio de los individuos en sociedades como la peruana y como fuente de información exacta, confiable y absolutamente, esta sí, revolucionaria.
 
Leamos:
 
“Muchos usan el vocablo sin comprender a ciencia cierta su significado, aunque saben que está asociado a la vorágine de información ligada a la era digital, imposible de ser procesada por sistemas analíticos convencionales. A grandes rasgos, el Big Data se trata del análisis y gestión de volúmenes masivos de datosconvirtiendo el dato en información útil y valiosa para la toma de decisiones, también en tiempo real, aportando numerosas oportunidades a las empresas en su proceso de transformación digital, desde la mejora en captación de talento al seguimiento de la conducta de los clientes.
 
El Big Data penetrará cada vez con más fuerza en nuestro día a día, ya que mediante toda clase de gadgets, aparatos y plataformas -redes sociales, formularios, smartphones, aplicaciones móviles, emails, encuestas, dispositivos conectados al Internet de las Cosas– generamos gigantescos conjuntos de datos estructurados, no estructurados o semiestructurados que modificarán la manera en la que las marcas interactúan con nosotros según nuestros deseos, necesidades y preferencias. Sin ir más lejos, más de 22 millones de españoles se conectaron a Internet todos los días durante 2016, tal y como refleja un informe de Telefónica.” https://www.ticbeat.com/innovacion/como-influye-el-big-data-en-tu-dia-a-dia/
 
Aplicada la data a dimensiones algo más cercanas a nuestra realidad, por ejemplo, en minutos habríamos podido comprobar la exactitud de las cifras en votos ganadas por los candidatos cualesquiera de ellos, Castillo o Fujimori. En abrir y cerrar de ojos el ciudadano, la autoridad electoral, política, periodística y social, habría conseguido conocer quién decía la verdad y quien mentía para la consecución de sus ambiciones, no siempre aparejadas con la honradez y el juego limpio, por demás muy raro siempre, en nuestros países.
 
Los jóvenes no se sienten representados por los partidos. Estos no pasan de desastrosos clubes electorales capaces de encaramar genuinos rufianes cuyo único propósito consiste en vivir bien con su sueldo fijo todos los fines de mes, con el desembozado tráfico de influencias en ministerios, alcaldías y gobiernos regionales y sin la permisividad que la data de un gobierno abierto permita discriminar si se empleó bien y exactamente el dinero de los contribuyentes.
 
Si aquí un grupo audaz, inteligente, juvenil y vigoroso enfila sus esfuerzos hacia una organización política que tenga por fin fundamental un gobierno abierto, open data, al alcance de cualquier ciudadano, eso comprobará que el poder nace de la data.
 
Ha llegado la hora de la gran transformación. La data es la gran respuesta.