Política

Indoamérica desunida: presa apetecible

hcmujica@gmail.com
IndoaméricaUnida
16 de junio del 2026

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
17-6-2026

Indoamérica desunida: presa apetecible

En la explosiva política mundial, los escenarios se mueven al compás de los pueblos continentes. El viejo imperialismo del big stick renació de la mano de destrucciones militares, agresiva diplomacia in situ con embajadores metiches y el silencio protervo de los gobiernos claudicantes.

Los pueblos de Indoamérica vuelven a estar en la misma situación de comienzos del siglo XX. Las grandes potencias, EEUU, Inglaterra, la UE, Rusia y ahora China continental son los Estados cuyas gigantescas economías han llegado a la fase imperialista.

Buscan materias primas, zonas de influencia, rutas comerciales. Los observatorios mundiales tienen los ojos puestos en los países atrasados.

Y las formas menudean, porque son diversas: de gobierno a gobierno, vía empresas intermediarias o con insinuaciones de qué deben hacer en nuestros países, como parte de una colaboración internacional que nos mete en deudas como la compra de aviones caza por la enorme suma de US$ 3500 millones de dólares.

El reparto del mundo, luego de la II guerra mundial, ha quedado desfasada. La globalización financiera, la crisis crónica del 2008 y la emergencia de China como nueva potencia conduce a una fragmentación que combina fuerza militar y capital invertido.

Los países de Indoamérica son las presas apetecibles y codiciadas entre las potencias.

Hay inversiones estadounidenses, rusas y chinas en determinados países de Indoamérica, así como también bases militares desplegadas por EEUU y serán estos los factores a considerar en las próximas negociaciones y confrontaciones guerreristas de la administración Trump.

La captura de Maduro en Venezuela, fue solo un episodio en las grescas de las grandes potencias, primero económicamente, luego en la diplomacia y si no llegan a un nuevo acuerdo de quién prevalecerá en la región, la fuerza militar de las potencias se activará.

Por el momento la administración Trump se ha limitado a dejar lo que queda del gobierno de Maduro intacto. ¿Qué país sigue en la lista, Cuba?

Datos indican que la salida de Maduro fue fruto de una negociación entre las tres grandes potencias EEUU, Rusia y China. No está demás recordar que días antes China, había firmado un convenio con el gobierno venezolano sobre la comercialización del petróleo. Trump a su turno, anunció que vendería más de este recurso a China y este país ha recordado que Taiwán le pertenece.

Rusia quiere adjudicarse las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón de Ucrania

En Indoamérica, la disputa se realizará en el espacio de nuestro pueblo continente, no en el suelo de las potencias beligerantes.

Las oligarquías vendepatria han mostrado su faz pro-imperialista y observan con monocorde mudez cómo la administración Trump hace y deshace en estos países.

Los gobierno de izquierda, derrotados electoralmente en la víspera, no pudieron estar a las alturas de las circunstancias que la historia les planteaba.

Incapaces de profundizar la democracia, implementando las tareas de democratizar la economía nacional, de abocarse a desarrollar la economía de pequeños productores vía la cooperativización libre y voluntaria, de crear un mercado común de pequeños productores, condujo al descontento y decepción de importantes sectores sociales que en su desesperación entregaron sus votos a la derecha.

No causa pues sorpresa que la representante de un sector conservador, reaccionario y antipatriótico, con una larga lista de violaciones a los derechos humanos y contra la integridad del Estado y que regaló sus principales empresas, gane el mando en Palacio.

Es en esas condiciones que Indoamérica no ha mostrado unidad de criterios frente a la agresión norteamericana sobre Venezuela.

Las intervenciones imperialistas sobre nuestros pueblos, sus políticas de tutelaje, bombardeos y desembarcos de marines va a generar sentimientos de protesta antimperialista.

Organizar la resistencia antimperialista, formar el Frente Unico de clases oprimidas de Indoamérica para librarse del tutelaje y sometimiento, uniendo a nuestros pueblos en una gran nación, es tarea histórica.

¿Sueños, quimeras, ilusiones? Así afirman los que trabajan como quintacolumnas en nuestros países y desalientan el amor propio, la querencia al destino continental y empequeñecen el contralor honesto y honrado que deben tener estos pueblos. ¡Son agentes infiltrados!

¿Rematará Refinería Talara la próxima administración? El precedente de 1996, con la venta vil de Refinería La Pampilla al grupo español Repsol por US$ 186 millones de dólares, es un baldón inexcusable y vergonzoso. Un gobierno decente debiera averiguar, enjuiciar y castigar a los protagonistas de semejante robo.

¿Buscará más reservorios de gas (solo hay para 10 años) y continuará la construcción de Refinería del Sur (plantada al 38%) la próxima administración? ¿O la regalará, con sus condiciones y menor inversión a la actual concesionaria colombiana Cálidda?

¿Dinamizará e impulsarán una mejor y más eficiente proyección de la diplomacia peruana en el concierto latinoamericano o persistirá dando el espectáculo cipayo de silente complicidad con el Departamento de Estado en Washington D.C.?

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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16 de junio del 2026

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17-6-2026

Indoamérica desunida: presa apetecible

En la explosiva política mundial, los escenarios se mueven al compás de los pueblos continentes. El viejo imperialismo del big stick renació de la mano de destrucciones militares, agresiva diplomacia in situ con embajadores metiches y el silencio protervo de los gobiernos claudicantes.

Los pueblos de Indoamérica vuelven a estar en la misma situación de comienzos del siglo XX. Las grandes potencias, EEUU, Inglaterra, la UE, Rusia y ahora China continental son los Estados cuyas gigantescas economías han llegado a la fase imperialista.

Buscan materias primas, zonas de influencia, rutas comerciales. Los observatorios mundiales tienen los ojos puestos en los países atrasados.

Y las formas menudean, porque son diversas: de gobierno a gobierno, vía empresas intermediarias o con insinuaciones de qué deben hacer en nuestros países, como parte de una colaboración internacional que nos mete en deudas como la compra de aviones caza por la enorme suma de US$ 3500 millones de dólares.

El reparto del mundo, luego de la II guerra mundial, ha quedado desfasada. La globalización financiera, la crisis crónica del 2008 y la emergencia de China como nueva potencia conduce a una fragmentación que combina fuerza militar y capital invertido.

Los países de Indoamérica son las presas apetecibles y codiciadas entre las potencias.

Hay inversiones estadounidenses, rusas y chinas en determinados países de Indoamérica, así como también bases militares desplegadas por EEUU y serán estos los factores a considerar en las próximas negociaciones y confrontaciones guerreristas de la administración Trump.

La captura de Maduro en Venezuela, fue solo un episodio en las grescas de las grandes potencias, primero económicamente, luego en la diplomacia y si no llegan a un nuevo acuerdo de quién prevalecerá en la región, la fuerza militar de las potencias se activará.

Por el momento la administración Trump se ha limitado a dejar lo que queda del gobierno de Maduro intacto. ¿Qué país sigue en la lista, Cuba?

Datos indican que la salida de Maduro fue fruto de una negociación entre las tres grandes potencias EEUU, Rusia y China. No está demás recordar que días antes China, había firmado un convenio con el gobierno venezolano sobre la comercialización del petróleo. Trump a su turno, anunció que vendería más de este recurso a China y este país ha recordado que Taiwán le pertenece.

Rusia quiere adjudicarse las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón de Ucrania

En Indoamérica, la disputa se realizará en el espacio de nuestro pueblo continente, no en el suelo de las potencias beligerantes.

Las oligarquías vendepatria han mostrado su faz pro-imperialista y observan con monocorde mudez cómo la administración Trump hace y deshace en estos países.

Los gobierno de izquierda, derrotados electoralmente en la víspera, no pudieron estar a las alturas de las circunstancias que la historia les planteaba.

Incapaces de profundizar la democracia, implementando las tareas de democratizar la economía nacional, de abocarse a desarrollar la economía de pequeños productores vía la cooperativización libre y voluntaria, de crear un mercado común de pequeños productores, condujo al descontento y decepción de importantes sectores sociales que en su desesperación entregaron sus votos a la derecha.

No causa pues sorpresa que la representante de un sector conservador, reaccionario y antipatriótico, con una larga lista de violaciones a los derechos humanos y contra la integridad del Estado y que regaló sus principales empresas, gane el mando en Palacio.

Es en esas condiciones que Indoamérica no ha mostrado unidad de criterios frente a la agresión norteamericana sobre Venezuela.

Las intervenciones imperialistas sobre nuestros pueblos, sus políticas de tutelaje, bombardeos y desembarcos de marines va a generar sentimientos de protesta antimperialista.

Organizar la resistencia antimperialista, formar el Frente Unico de clases oprimidas de Indoamérica para librarse del tutelaje y sometimiento, uniendo a nuestros pueblos en una gran nación, es tarea histórica.

¿Sueños, quimeras, ilusiones? Así afirman los que trabajan como quintacolumnas en nuestros países y desalientan el amor propio, la querencia al destino continental y empequeñecen el contralor honesto y honrado que deben tener estos pueblos. ¡Son agentes infiltrados!

¿Rematará Refinería Talara la próxima administración? El precedente de 1996, con la venta vil de Refinería La Pampilla al grupo español Repsol por US$ 186 millones de dólares, es un baldón inexcusable y vergonzoso. Un gobierno decente debiera averiguar, enjuiciar y castigar a los protagonistas de semejante robo.

¿Buscará más reservorios de gas (solo hay para 10 años) y continuará la construcción de Refinería del Sur (plantada al 38%) la próxima administración? ¿O la regalará, con sus condiciones y menor inversión a la actual concesionaria colombiana Cálidda?

¿Dinamizará e impulsarán una mejor y más eficiente proyección de la diplomacia peruana en el concierto latinoamericano o persistirá dando el espectáculo cipayo de silente complicidad con el Departamento de Estado en Washington D.C.?

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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