
Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
7-6-2026
La plaga del pato macho
Las 7 plagas del Apocalipsis (también llamadas las siete copas de la ira de Dios), se encuentran descritas en el capítulo 16 del libro de Apocalipsis. Pero, debo protestar, en dicho documento no incluyeron a los cobradores, a los bancos y a la maldición del pato macho.
Cada vez que me ausento de las pantallas, de lectores desde hace largos años, menudean las preguntas: ¿estás preso, has tenido un accidente, de viaje? A nadie se le ocurre que la explicación es más procaz y palurda: me atrapó el pato macho.
No, el resfriado y la gripe no son lo mismo, aunque ambos sean infecciones respiratorias causadas por virus. Pero la destrucción que produce inhabilitando a su víctima para hacer, literalmente, cualquier cosa, es atroz.
Pantallas opacas
Protesté porque las pantallas de mi vieja PC mostraban un tono borroneado que solo se logra con manos de nietos traviesos, pero esos dos niños adorables, no han venido a casa, en los últimos diez días.
Por tanto, o hay una vejez acusada de mis pantallas o…… la antipática tos y sus erupciones, son las causantes de este fenómeno de simple higiene. A maniáticos, como el que esto escribe, uno de los requisitos es ver una imagen pulcra y de gran definición (si la tarjeta de video y el aparato, lo permiten).
Pero las fallas de hardware no son nada cuando la visión, el tacto, la precisión en el martilleo del teclado o el Enter famoso equivocan el impulso y te sale otra pantalla, propaganda de que está infestada Internet y malos textos de autores en búsqueda de un editor piadoso a sus mediocres “estudios”.
El resultado, o tragedia, fue que debí anunciar a Diario Uno que era baja militante y que no iba a escribir, como desde hace largos años, la columna diaria. No es mi culpa que personas demasiado amables gusten de las bobadas que redacto y con atrevimiento de interpretación, usualmente, de la realidad peruana.
¿Tos de perro?
Cada vez que alguien caía resfriado, mi madre aludía a que la víctima tenía tos de perro. Con los años, abandoné la oración y la cambié por tos de pato macho. ¿Ha visto cómo proclama su presencia el pato? ¡Estoy seguro que quienes fueron aporreados por mis espasmos de tos, gritaron: ¡parece pato macho! ¿Qué se puede hacer frente a tanto descaro?
Diferencias principales
• Causa: El resfriado común se debe a distintos virus como los rinovirus, mientras que la gripe es provocada específicamente por el virus de la influenza (tipos A o B).
• Intensidad: El resfriado es más leve y gradual. La gripe aparece de golpe y causa un malestar muy fuerte
• Fiebre: En el resfriado es rara o muy baja. En la gripe suele ser alta (más de 38 °C) y repentina.
• Síntomas corporales: El resfriado se centra en la congestión y el moqueo. La gripe genera dolores musculares intensos (mialgias), fatiga extrema y dolor de cabeza.
• Duración: El resfriado dura de 3 a 7 días. La gripe puede extenderse por una o dos semanas (o más tiempo con debilidad.
Por si la tos de pato macho, no fuera suficiente castigo (de seguro por ser un modesto escritor, sin mayor afán literario, pero sí denunciatorio), la flema que hostiga, sin hora ni intensidad definidas, es la antesala del infierno.
¿Se ha puesto a reflexionar la sensación que produce respirar sin llenar plenamente los pulmones y sabiendo de la irregularidad? Estas últimas 48 horas me las pasé pensando ¿qué ocurriría si, sin darme cuenta, la ausencia de oxígeno me castiga irremisiblemente?
Esta crónica no es una queja. (¿Quién podría vituperar de los virus?). Pero sí es una parsimoniosa y divertida reflexión. A valorar la vida y su tránsito (con deudas impagas y obligaciones por vencerse) son estaciones que aquella nos ubica en el camino. De nosotros depende hacerlo con éxito o letras vencidas. No olvidemos a los sinverguenzas que tampoco pagan sus obligaciones y que se hacen los locos cuando uno reclama lo que es suyo.
Humor socarrón: Un ex buen amigo me dijo alguna vez, en atención a mi llamado telefónico número 500: ¿No habrás tenido la sinverguencería de llamarme para cobrar, no? Confieso que no pude responder, fue contundente el descaro de este miserable.
Ver con borrones la pantalla, no ubicar bien las letras en el teclado, presionar un mecanismo que no otorga lo que uno cree que ha escogido y en lugar de aquello, cualquier bobería de propaganda, son parte de la maldición del pato macho.
Las más de las veces, el resfrío, la maldición del pato macho y gripes, son producto del descuido, de no abrigarse bien o el de no interpretar bien las temperaturas del Perú. Claro que, si ni siquiera esa Federación de Desorganizados que es el gobierno de Keiko Fujimori sabe y menos puede lidiar con el fenómeno del Niño, ¿cómo, uno simple mortal, conseguiría alguna fórmula exitosa?
Remontando las cumbres borrascosas de la maldición del pato macho, arribando a nuevos destinos, procurando llegar a las promesas de la vida peruana que enunciara Basadre, estoy, en pocas horas, de nuevo en la brega, que no me extrañaran del todo, me dice que alguna pegada hay en los lectores. A ellos y por ellos, mi voluntad de forja de un Perú libre, justo y culto.
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Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
7-6-2026
La plaga del pato macho
Las 7 plagas del Apocalipsis (también llamadas las siete copas de la ira de Dios), se encuentran descritas en el capítulo 16 del libro de Apocalipsis. Pero, debo protestar, en dicho documento no incluyeron a los cobradores, a los bancos y a la maldición del pato macho.
Cada vez que me ausento de las pantallas, de lectores desde hace largos años, menudean las preguntas: ¿estás preso, has tenido un accidente, de viaje? A nadie se le ocurre que la explicación es más procaz y palurda: me atrapó el pato macho.
No, el resfriado y la gripe no son lo mismo, aunque ambos sean infecciones respiratorias causadas por virus. Pero la destrucción que produce inhabilitando a su víctima para hacer, literalmente, cualquier cosa, es atroz.
Pantallas opacas
Protesté porque las pantallas de mi vieja PC mostraban un tono borroneado que solo se logra con manos de nietos traviesos, pero esos dos niños adorables, no han venido a casa, en los últimos diez días.
Por tanto, o hay una vejez acusada de mis pantallas o…… la antipática tos y sus erupciones, son las causantes de este fenómeno de simple higiene. A maniáticos, como el que esto escribe, uno de los requisitos es ver una imagen pulcra y de gran definición (si la tarjeta de video y el aparato, lo permiten).
Pero las fallas de hardware no son nada cuando la visión, el tacto, la precisión en el martilleo del teclado o el Enter famoso equivocan el impulso y te sale otra pantalla, propaganda de que está infestada Internet y malos textos de autores en búsqueda de un editor piadoso a sus mediocres “estudios”.
El resultado, o tragedia, fue que debí anunciar a Diario Uno que era baja militante y que no iba a escribir, como desde hace largos años, la columna diaria. No es mi culpa que personas demasiado amables gusten de las bobadas que redacto y con atrevimiento de interpretación, usualmente, de la realidad peruana.
¿Tos de perro?
Cada vez que alguien caía resfriado, mi madre aludía a que la víctima tenía tos de perro. Con los años, abandoné la oración y la cambié por tos de pato macho. ¿Ha visto cómo proclama su presencia el pato? ¡Estoy seguro que quienes fueron aporreados por mis espasmos de tos, gritaron: ¡parece pato macho! ¿Qué se puede hacer frente a tanto descaro?
Diferencias principales
• Causa: El resfriado común se debe a distintos virus como los rinovirus, mientras que la gripe es provocada específicamente por el virus de la influenza (tipos A o B).
• Intensidad: El resfriado es más leve y gradual. La gripe aparece de golpe y causa un malestar muy fuerte
• Fiebre: En el resfriado es rara o muy baja. En la gripe suele ser alta (más de 38 °C) y repentina.
• Síntomas corporales: El resfriado se centra en la congestión y el moqueo. La gripe genera dolores musculares intensos (mialgias), fatiga extrema y dolor de cabeza.
• Duración: El resfriado dura de 3 a 7 días. La gripe puede extenderse por una o dos semanas (o más tiempo con debilidad.
Por si la tos de pato macho, no fuera suficiente castigo (de seguro por ser un modesto escritor, sin mayor afán literario, pero sí denunciatorio), la flema que hostiga, sin hora ni intensidad definidas, es la antesala del infierno.
¿Se ha puesto a reflexionar la sensación que produce respirar sin llenar plenamente los pulmones y sabiendo de la irregularidad? Estas últimas 48 horas me las pasé pensando ¿qué ocurriría si, sin darme cuenta, la ausencia de oxígeno me castiga irremisiblemente?
Esta crónica no es una queja. (¿Quién podría vituperar de los virus?). Pero sí es una parsimoniosa y divertida reflexión. A valorar la vida y su tránsito (con deudas impagas y obligaciones por vencerse) son estaciones que aquella nos ubica en el camino. De nosotros depende hacerlo con éxito o letras vencidas. No olvidemos a los sinverguenzas que tampoco pagan sus obligaciones y que se hacen los locos cuando uno reclama lo que es suyo.
Humor socarrón: Un ex buen amigo me dijo alguna vez, en atención a mi llamado telefónico número 500: ¿No habrás tenido la sinverguencería de llamarme para cobrar, no? Confieso que no pude responder, fue contundente el descaro de este miserable.
Ver con borrones la pantalla, no ubicar bien las letras en el teclado, presionar un mecanismo que no otorga lo que uno cree que ha escogido y en lugar de aquello, cualquier bobería de propaganda, son parte de la maldición del pato macho.
Las más de las veces, el resfrío, la maldición del pato macho y gripes, son producto del descuido, de no abrigarse bien o el de no interpretar bien las temperaturas del Perú. Claro que, si ni siquiera esa Federación de Desorganizados que es el gobierno de Keiko Fujimori sabe y menos puede lidiar con el fenómeno del Niño, ¿cómo, uno simple mortal, conseguiría alguna fórmula exitosa?
Remontando las cumbres borrascosas de la maldición del pato macho, arribando a nuevos destinos, procurando llegar a las promesas de la vida peruana que enunciara Basadre, estoy, en pocas horas, de nuevo en la brega, que no me extrañaran del todo, me dice que alguna pegada hay en los lectores. A ellos y por ellos, mi voluntad de forja de un Perú libre, justo y culto.


