
Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
24-4-2026
¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro en Palacio?
¿Renunciaron los ex ministros por un tema de vida o muerte y que amenazara la vida presente y futura de 33 millones de peruanos? No. Lo hicieron y como razón esgrimieron que la compra de 12 (¿o son más?) aviones caza Lockheed de Estados Unidos, se puso en entredicho.
Fue al presidente Balcázar, a quien llamaron mentiroso. El jefe de aquellos, apenas horas, antes, pasaba a ser el falsario portavoz de delicadísimos temas que arriesgaban la salud moral, material, laboral de millones de peruanos.
Tanto Keiko Fujimori como Rafael López Aliaga manifestaron días atrás, su convicción que se debía respetar la compra pactada con la empresa norteamericana.
Las diferencias entre ambos candidatos de la derecha conservadora son mínimas. Ninguno habla del grave problema energético que debía ser afrontado con la continuación del gasoducto del sur y con el recurso al alcance popular, de forma barata y sana, pero no, les preocupan los aviones de la millonaria operación por US$ 3500 millones de dólares.
En medio de la semi confusión que se produjo el miércoles con el tinglado de los renunciantes, la aparición de Balcázar en televisión desde donde con tibieza incomprensible, apenas si rechazó el término mentiroso que le propinara el mamarrachiento diplomático, se dirigió a Palacio de Gobierno, Mr. Bernie Navarro, embajador de los Estados Unidos.
¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro allí?
Como Lockheed es una poderosa firma militar estadounidense y está en un proceso de venta de aviones con Perú, que un embajador aparezca en la sede de gobierno del país comprador, llama la atención, despierta suspicacias y no deja de ser un acto inelegante, impropio, descaradamente metiche.
Oportunidad valiosa para que Mr. Bernie Navarro conozca qué le pasó a su colega Spruille Braden, también norteamericano, embajador de su país en Argentina en 1945, cuando fue a protestar a la Casa Rosada en Buenos Aires y charló con el coronel vicepresidente Juan Domingo Perón.
Iba Mr. Braden a reclamar por el supuesto acoso que se hacía en Argentina a algunas empresas gringas y lo conversó con Perón quien escuchó la perorata con paciencia. Luego del discurso de Braden, Perón preguntó a su interlocutor: ¿sabe cómo se le llama a los que piden eso en Argentina? Ante la negativa de Braden, el gobernante le dijo: se les dice “hijos de puta”.
Mr. Braden entendió perfectamente el castellano directo y pícaro y salió sin despedirse y evidentamente furioso que hasta se olvidó de su sombrero. La anécdota recuerda que los edecanes de Perón jugaron una pichanguita con la prenda del diplomático.
Lo metiches que son en Perú los diplomáticos foráneos no es un tema nuevo: los germanos respaldando a la empresa concesionaria del primer aeropuerto del país; los franceses cuando de defender el negocio de los pasaportes electrónicos y todo parece indicar que Mr. Bernie Navarro cree que también debe manejar los fueros de Lockheed.
Es decir, la crisis de los cazas, logró que se quitaran el antifaz no pocos adefesios que fungen de políticos, diplomáticos, profesorcitos a los que les pagan el pasaje, viáticos y hotel, analistas que cobran en dólares y euros y farsantes de toda laya que ahora dicen que se nos viene el diluvio si no sale el negocio de los aviones.
¿Qué dicen los clubes electorales? Vale la pena recordar que el 12, día electoral, fue el punto final para muchas supuestas colectividades que exhibieron egoísmos infames y mentalidades fenicias pues empujaron participaciones con la esperanza de ganar ventajismos pero nada de doctrina y fe a las causas de justicia.
Pandillas de logreros se unieron al discurso del fraude y pugnan por un nuevo proceso electoral con la esperanza de ganar algo más que el 2% que logró en conjunto el lánguido pelotón Otros.
¿Protestará Cancillería en gesto mínimo indispensable aunque sea para dar algún testimonio de vida y no de burocracia inane e inservible al país?
El papel de los miedos de comunicación discurre por acequias de vergüenza impresionantes. Se dedican a propagar vacancias que presentan ratones impresentables desde Plaza Bolívar y no analizan el hecho de fondo: la presión del imperialismo y su desembozado equipo de operadores. Nadie puede señalar las tarifas porque los mercenarios no dan nada gratis.
¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro en Palacio?
Desde que llegó Mr. Bernie incursionó, como el activista político más entusiasta, en campañas de propaganda, información, invitaciones, citas y presencia mediática.
En el plano de seguridad estratégica de Estados Unidos, al sur se considera hasta Ecuador. Perú tiene al delegado de Mr. Trump, Bernie Navarro. En Chile, la influencia norteamericana en el reciente electo Kast, es notoria e indisimulada: canceló el cable digital que Chile llevaba adelante con China.
¿Qué tal si se le ocurre al Departamento de Estado indicaciones puntuales en torno a Puerto Chancay y al novísimo proyecto de San Juan de Marcona en manos chinas? La tarima de box en que se pelean las superpotencias es una realidad monda y lironda.
En este emparedado geopolítico, el pueblo peruano al medio de problemas sí preocupantes, sufre los disparos a diestra y siniestra.
Y como colofón trágico de nuestro destino republicano, hay que aguantar a clowns que se llaman formadores de opinión, líderes, parlamentarios y diplomáticos claudicantes y traidores.
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!
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Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
24-4-2026
¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro en Palacio?
¿Renunciaron los ex ministros por un tema de vida o muerte y que amenazara la vida presente y futura de 33 millones de peruanos? No. Lo hicieron y como razón esgrimieron que la compra de 12 (¿o son más?) aviones caza Lockheed de Estados Unidos, se puso en entredicho.
Fue al presidente Balcázar, a quien llamaron mentiroso. El jefe de aquellos, apenas horas, antes, pasaba a ser el falsario portavoz de delicadísimos temas que arriesgaban la salud moral, material, laboral de millones de peruanos.
Tanto Keiko Fujimori como Rafael López Aliaga manifestaron días atrás, su convicción que se debía respetar la compra pactada con la empresa norteamericana.
Las diferencias entre ambos candidatos de la derecha conservadora son mínimas. Ninguno habla del grave problema energético que debía ser afrontado con la continuación del gasoducto del sur y con el recurso al alcance popular, de forma barata y sana, pero no, les preocupan los aviones de la millonaria operación por US$ 3500 millones de dólares.
En medio de la semi confusión que se produjo el miércoles con el tinglado de los renunciantes, la aparición de Balcázar en televisión desde donde con tibieza incomprensible, apenas si rechazó el término mentiroso que le propinara el mamarrachiento diplomático, se dirigió a Palacio de Gobierno, Mr. Bernie Navarro, embajador de los Estados Unidos.
¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro allí?
Como Lockheed es una poderosa firma militar estadounidense y está en un proceso de venta de aviones con Perú, que un embajador aparezca en la sede de gobierno del país comprador, llama la atención, despierta suspicacias y no deja de ser un acto inelegante, impropio, descaradamente metiche.
Oportunidad valiosa para que Mr. Bernie Navarro conozca qué le pasó a su colega Spruille Braden, también norteamericano, embajador de su país en Argentina en 1945, cuando fue a protestar a la Casa Rosada en Buenos Aires y charló con el coronel vicepresidente Juan Domingo Perón.
Iba Mr. Braden a reclamar por el supuesto acoso que se hacía en Argentina a algunas empresas gringas y lo conversó con Perón quien escuchó la perorata con paciencia. Luego del discurso de Braden, Perón preguntó a su interlocutor: ¿sabe cómo se le llama a los que piden eso en Argentina? Ante la negativa de Braden, el gobernante le dijo: se les dice “hijos de puta”.
Mr. Braden entendió perfectamente el castellano directo y pícaro y salió sin despedirse y evidentamente furioso que hasta se olvidó de su sombrero. La anécdota recuerda que los edecanes de Perón jugaron una pichanguita con la prenda del diplomático.
Lo metiches que son en Perú los diplomáticos foráneos no es un tema nuevo: los germanos respaldando a la empresa concesionaria del primer aeropuerto del país; los franceses cuando de defender el negocio de los pasaportes electrónicos y todo parece indicar que Mr. Bernie Navarro cree que también debe manejar los fueros de Lockheed.
Es decir, la crisis de los cazas, logró que se quitaran el antifaz no pocos adefesios que fungen de políticos, diplomáticos, profesorcitos a los que les pagan el pasaje, viáticos y hotel, analistas que cobran en dólares y euros y farsantes de toda laya que ahora dicen que se nos viene el diluvio si no sale el negocio de los aviones.
¿Qué dicen los clubes electorales? Vale la pena recordar que el 12, día electoral, fue el punto final para muchas supuestas colectividades que exhibieron egoísmos infames y mentalidades fenicias pues empujaron participaciones con la esperanza de ganar ventajismos pero nada de doctrina y fe a las causas de justicia.
Pandillas de logreros se unieron al discurso del fraude y pugnan por un nuevo proceso electoral con la esperanza de ganar algo más que el 2% que logró en conjunto el lánguido pelotón Otros.
¿Protestará Cancillería en gesto mínimo indispensable aunque sea para dar algún testimonio de vida y no de burocracia inane e inservible al país?
El papel de los miedos de comunicación discurre por acequias de vergüenza impresionantes. Se dedican a propagar vacancias que presentan ratones impresentables desde Plaza Bolívar y no analizan el hecho de fondo: la presión del imperialismo y su desembozado equipo de operadores. Nadie puede señalar las tarifas porque los mercenarios no dan nada gratis.
¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro en Palacio?
Desde que llegó Mr. Bernie incursionó, como el activista político más entusiasta, en campañas de propaganda, información, invitaciones, citas y presencia mediática.
En el plano de seguridad estratégica de Estados Unidos, al sur se considera hasta Ecuador. Perú tiene al delegado de Mr. Trump, Bernie Navarro. En Chile, la influencia norteamericana en el reciente electo Kast, es notoria e indisimulada: canceló el cable digital que Chile llevaba adelante con China.
¿Qué tal si se le ocurre al Departamento de Estado indicaciones puntuales en torno a Puerto Chancay y al novísimo proyecto de San Juan de Marcona en manos chinas? La tarima de box en que se pelean las superpotencias es una realidad monda y lironda.
En este emparedado geopolítico, el pueblo peruano al medio de problemas sí preocupantes, sufre los disparos a diestra y siniestra.
Y como colofón trágico de nuestro destino republicano, hay que aguantar a clowns que se llaman formadores de opinión, líderes, parlamentarios y diplomáticos claudicantes y traidores.
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!


