Torre Tagle: ¿puertas abiertas con el ojo derecho?

Dom, 05/30/2021 - 12:33 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
31-5-2021

¿Así que cualquiera, sin visa de entrada, que llega en avión particular y en pleno final de campaña electoral y viene a hablarnos de su lucha por la democracia en Venezuela –así dice Leopoldo López-, tiene las puertas abiertas con el ojo derecho porque Cancillería autorizó su ingreso al Perú?
 
El señor López informa que la presión logró que se le extendiera el permiso para entrar al Perú. ¿O sea que le dieron la visa de que carecía este caballero y a sabiendas de ese documento faltante e indispensable, se vino desde Madrid a Lima en su nave financiada quién sabe por quién a dictar cátedra?
 
Es obvio que el tema no es ¡en modo alguno! Leopoldo López.
 
Aquí el reclamo y exigencia de explicaciones va para la Cancillería y su titular Allan Wagner Tizón. ¿Cómo así que en una hora un señor indocumentado ya estaba listo para adentrarse en territorio nacional? ¿Quién dio esas instrucciones y por qué razones? ¿fue local la directiva o llegó de ultramar? El responsable de ese portafolio debería hablar antes que se nos vengan decenas o cientos de foráneos sin visa y arreglen en 60 minutos su situación migratoria.
 
¿O, tesis temeraria, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú decidió colaborar con las conferencias de Leopoldo López en un evento sobre la democracia? Si así fuera, no es difícil inferir que una institución financiada con los impuestos de todos los peruanos, ha tomado partido y orientación a las derechas y apoya a Keiko Fujimori y todo lo que eso significa con su pesado lastre de denuncias y procesos judiciales.
 
En la Cancillería también hay alborotados que ya empiezan a sacar las garras en previsión que el fujimorismo vuelva a sentar sus reales en esa cartera. Y muy frescas las “hazañas” que pésimos diplomáticos realizaran con su sometimiento más que servil al dictador de entonces. Algunos ya no están y ¡nunca! pagaron sus tropelías y actos delictivos. Convirtieron a RREE en apéndice de las potencias geopolíticas y practicaron un sectarismo indeseable.
 
¿Qué espera, si no lo ha hecho ya, en lo que se escribe y publica esta columna, el señor Wagner Tizón para enterarnos de qué pasó y por causa de qué se atendió con tanto esmero a un civil extranjero que no tiene credenciales diplomáticas o gubernamentales de absolutamente ningún país? No pretendemos locuacidad –no la tiene- en el canciller, pero sí información convincente y no cuentos chinos.
 
Los sectores conservadores están empeñados con fanatismo irreductible en “ganar” la elección democrática que ellos entienden representa la señora Fujimori. ¿Será verdad tanta belleza? Otros creen que más allá de los insolentes privilegios, contratos con nombre y apellido, privilegios que otorga la “estabilidad jurídica” y el Estado de Derecho, no hay más inverecunda terquedad de estos brutos y achorados que obsequian millones de dólares desde hace largos años.
 
En Perú llueve para arriba, la mediocridad campea insolente por todas partes. Al idiota llamamos politólogo o científico social y al ratero le tildamos de político u hombre de Estado. ¿Y el pueblo? El pueblo que pague impuestos, financie todas las cuchipandas y siga haciendo realidad esa expresión: cholo barato, azúcar caro.