Testimonio y apuntes esenciales

Jue, 04/08/2021 - 19:23 -- alerta
Andrés Peláez Villarreal
 
por Andrés Peláez Villarreal; apelaezvillarreal@gmail.com
 
9-4-2021
 
Carta a los compañeros del Partido, en especial a las nuevas generaciones
 
Ante los acontecimientos políticos que vienen sucediendo en el país y por cierto en nuestro partido; en mi calidad de viejo militante por más de 70 años, me veo obligado a exponer mis opiniones, sobre todo lo acontecido en estas últimas semanas.
 
A mis 91 años de vida me siento frustrado, pues observo que la gran mayoría de jóvenes no están informados de los hechos que han pasado en nuestro país; por ejemplo, el terrorismo fue un acto muy grave en nuestra vida durante más de 20 años, miles de peruanos del campo y la ciudad fueron asesinados, dinamitados impunemente, sus casas y campos de cultivos arrasados; todo con el fin de tomar el poder o de triunfar la ideología totalitaria, felizmente el pueblo supo responder con valentía y sacrificio, evitando que la barbarie se entronice en nuestra patria; soy de opinión que estos hechos deben constar en los libros de todos los colegios para tener a los estudiantes informados.
 
En el partido sucede lo mismo, los nuevos apristas deben saber que antes de ellos muchos compañeros sufrieron persecución y muerte por sus ideas políticas y muchos murieron en defensa de la democracia luchando contra las oligarquías y el militarismo que se sucedían en el gobierno; en la gesta de 1932 en la ciudad de Trujillo hubo miles de mártires que debe ser reconocidos en su real dimensión. Por ello compañeros quiero contarles parte de mi vida como aprista y de esa mística que nos hace ser luchadores y defensores de los ideales de Víctor Raúl Haya de la Torre.
 
Ingresé a nuestro partido a la edad de 17 años en el Sector Décimo de Jesús María en el año 1946, donde también militaba la compañera Juanita Castro de gran trayectoria política y partidaria, ahí recibí las primeras enseñanzas ideológicas y de cultura general. En esa época se realizaban campamentos de la juventud en la casa de Víctor Raúl Haya de la Torre situada en Chosica, recibiendo charlas y conferencias en la noche y paseos en el campo y los cerros en el día. Ese germen sería el comienzo de mi lucha en el campo estudiantil, en el campo sindical y en el campo político.
 
En efecto, el año de 1948, la juventud aprista estudiantil de secundaria y universitaria expresamos nuestra enérgica protesta por la instauración de la dictadura militar de Manuel A. Odría; como método de expresión tomamos el Colegio Guadalupe y la Universidad San Marcos por 24 horas y el resultado, como es de suponerse, cientos de estudiantes fueron tomados presos en el Penal El Sexto y en la Séptima Comisaría, los dirigentes fuimos detenidos por 20 días y a mí en particular, me expulsaron del colegio, donde cursaba el 3ero de secundaria.
 
El año 1950 nuestro partido celebraba el “Día de la Fraternidad”, el cumpleaños de nuestro compañero Víctor Raúl Haya de la Torre, quien se encontraba asilado en la Embajada de Colombia. Como era costumbre, se echaban bombardas y cohetes en la noche en todo el país, declarando nuestro rechazo al régimen y nuestra felicitación y apoyo a nuestro jefe del Partido; esta persecución no debía ser tolerada, sin embargo el que esto escribe así como los compañeros Silvino Gutiérrez, Julio Burgos, Víctor García, fuimos sentenciados a 4 años de prisión, y muchos otros compañeros sentenciados a penas menores; estas sentencias se cumplieron en primer lugar en la Cárcel Central de Lima, luego fuimos trasladados al Penal El Frontón. Fue un honor compartir celda con el compañero Carlos García Ronceros padre de Alan García, recibiendo de él muchas enseñanzas culturales y doctrinarias. Lima 14 de noviembre del 2019, Carta a los compañeros del Partido, en especial a las nuevas generaciones, pp. 65-68 Crónica y Memoria de un combatiente aprista, Lima, abril 2021
 
¡Fuera la cúpula, limpiemos el Partido!
 
Compañeros:
 
Con profundo dolor e ira vengo observando a través de los días, cómo el Partido Aprista Peruano, fundado como corriente indoamericana por el maestro Víctor Raúl Haya de la Torre, se va deteriorando y es hoy una sombra vergonzosa de lo que fuera clarín y alerta del pueblo. La cúpula irresponsable como negligente ha obrado desde hace muchos años con impunidad y mala fe. Es hora de gritar ¡Fuera la cúpula, limpiemos el Partido!
 
El Partido Aprista, a diferencia del comunismo y sus derivaciones que ofrecían un paraíso al proletariado, está basado en la realidad latinoamericana y así fueron explicados y predicados sus fundamentos doctrinarios y filosóficos por Haya de la Torre en sus numerosos libros y en los principales, El Antimperialismo y el Apra, Espacio-Tiempo-Histórico, 30 años de aprismo, con detalle minucioso y aleccionador.
 
¿Con qué autorización se unió al Partido a alianzas con el fujimorismo y la derecha más reaccionaria y antilaboral? Nuestra agrupación política siempre fue un portaestandarte de las protestas populares y persecuciones, sacrificios en vidas humanas, deportaciones y toda clase de vejámenes por nuestro credo revolucionario y antimperialista. ¿Para que unos desalmados vinieran a negociar con nuestros votos? ¡Fuera la cúpula, limpiemos el Partido!, pp. 74-76 Crónica y memoria de un combatiente aprista, Lima, abril 2021