Pedro Castillo gana en primera vuelta. ¿Y la segunda?

Dom, 04/11/2021 - 20:44 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
12-4-2021
 

Pedro Castillo se hizo, según todos los criterios ambientes, de la primera vuelta. Muy atrás con empate técnico Keiko Fujimori y Hernando de Soto. El resto pierde sin ambages. ¿Equivale esta primera victoria a una segunda sólo entre los dos finalistas?
 
Gústenos o no hay un Perú provinciano, esta vez desde el norte y desde el sur que cambió votos que iban para Lescano y Mendoza inicialmente, para respaldar al cajamarquino, que empieza a poner una impronta notoria en el caos que es la política peruana.
 
Y a falta de partidos políticos, hoy destartalados y vulgares clubes electorales, los maestros fundamentalmente bajo el comando del Sutep y Conare, reemplazan esos vasos comunicantes y el resultado de ayer domingo tiene íntima relación con esta práctica.
 
Los maestros no sólo están en los colegios, también departen con los padres de familia, están en todo el país y Castillo tuvo éxito desde el 2017 en nuclear sus protestas vía paros y huelgas. Desde los años del Sutep de los años 70 y su porfía contra los militares de entonces, no se había visto una dinámica tan eficaz y que disgusta tanto a quienes hasta hoy no entienden que peruanos somos todos y con muy disímiles puntos de vista, hasta en las antípodas.
 
Muy bien, el hecho que queda más o menos claro es que Castillo va a la segunda vuelta. Aún no se sabe con precisión matemática quien será el contendor. Cualesquiera que fuese, Fujimori o de Soto, habrá que exigirle exhaustivamente a Castillo que le diga al país ¿cuáles, si las hay, son sus vínculos, trabazones o acciones conjuntas con Movadef y SL?
 
El país tiene el derecho de conocer in extenso de cuáles son los propósitos de quien aspire a la presidencia, cómo quiere hacerlo y con quiénes y con qué métodos. El razonamiento vale para todos.
 
Me parece una ocasión interesantísima para entablar el debate intenso con los que se identifiquen con el terrorismo violentista de cualquier nivel. No está Perú para aventurerismos polpotianos y tampoco para que los delirios y sueños de opio de unos desequilibrados terminen de pulverizar un país que como el nuestro vive en el oropel, la celebración, el festejo y miles se mueren de hambre, por el covid19, carecen de educación y jamás tendrán la esperanza de vivir bien y en un país justo, culto y libre.
 
El pueblo podrá ver y oír y escuchar las razones o sinrazones y sancionar con su voto al candidato de su preferencia. No es del todo mala la oportunidad.
 
Si la señora Fujimori fuera la adversaria y, eventualmente, ganara a Castillo significa que sus procesos judiciales tendrán que esperar un buen rato en el archivo. Y tengo por seguro que sus operadores se encargarán muy mucho de que así sea.
 
¿Y después del comicio, qué? Pregunta ineludible y obligatoria. ¿No es hora de construir una nación capaz de superar el esquema exportador primario para subir de nivel en el concierto geopolítico?
 
La historia, madre y maestra, tiene sus lecciones. Pueblo que no aprende de sus errores, vuelve a cometerlos. Y Perú tiene una larga tradición necia y recurrente. Aunque a los mandones les disguste mucho reconocerlo porque son ¡sus yerros y barbaridades las que tienen al país tal como está!
 
Alea jacta est.