Lobistas “ad honórem”, vacunas y una costumbre de 200 años

Sáb, 11/13/2021 - 12:17 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
15-11- 2021
 
 
 
La figura del lobby procurador de fines y en cuya asociación hay intereses de toda índole, es tan vieja como años tiene la república: dos centurias. Bastaba tener a un entorchado militar, un compadre influyente en las finanzas o un señor de apellido y “alcurnia” con voz influyente y dialogador con la cleresía, para otorgar y dispendiar influencia de cuyo resultado los contratos del Estado a través de múltiples gobiernos, ostentaban –aparte del lucro no pocas veces abusivo- nombre y apellido.
 
Las ciencias sociales con su sentido ordenado y prolijo de encasillar los fenómenos con pulcritud descriptiva tienen conceptos y denominaciones que pueden ser aplicados a las avanzadas aventureras de que hablamos en estas páginas, sin mayor problema.
 
El académico que recién asoma, el foráneo que inclina su pesquisa, en fin, el científico social que arriba al mundo peruano, por lo general se lleva una sorpresa: el acriticismo del ciudadano respecto del juego de influencias, todas al margen de la ley, a la que reputa como parte de su modus vivendi.
 
El peruano siente, desde que es muy pequeño, que la “vara” es fundamental en su vida académica, política, laboral, urbi et orbi. La expresión “tiene vara” o “está envarado” la colige desde la tierna infancia hasta la muerte. O sea: tiene influencia decisiva.
 
Es decir lo legal, reglamentario, sirve para el ornamento y el decoro de los contratos, los acuerdos. Lo que prima al final cuando se otorga la buena pro, es el grado de influencia que fuera impreso y a cargo de estas “varas” (léase influyentes) y allí nacen los miles de negocios ilícitos que, literalmente, estafan el dinero de los contribuyentes pero que parten de una premisa repugnante: roba, pero hace obra.
 
En Perú el lobista navega sobre esta psicología deformada y perversa. Sabe que la gente no se asombrará de sus consejos interesados y rentados, es más la truculencia del asunto es de tal grado que el lobista es estratega, experto, consejero, orientador y las administraciones de sucesivos gobiernos, tienen un placer inefable contratando sus servicios o asesorías. O sea que de ese modo se garantiza la participación en las coimas de tirios y troyanos.
 
En el pasado luego de las revueltas iniciales a posteriori de la revolución de la independencia en 1821, los antiguos cabilderos idearon una fórmula magnífica: bastaba con reunir documentos de toda laya y que “demostraran” servicios en la lucha por esa “independencia” y entonces el Estado asignaba pensiones vitalicias. Es obvio deducir que el 85% de los inscritos, familiares o descendientes, encontraron una pitanza fácil y rentable y de fabricación más que sencilla. Se garantizaban entre sí y favor, con favor se paga.
 
Muchos gobiernos peruanos empeñaron literalmente las riquezas del país a cambio de efectivo coyuntural que si bien arregló costuras, enriqueció a los episódicos asaltantes en Palacio. No pocas fortunas reconocen su génesis en los dineros públicos.
 
Se da el caso que 200 años de negocios feraces desde las alturas de los gobiernos reconocen haber expoliado al Estado peruano y los vectores inconfundibles han sido los agentes o embajadores de esta clase negra de negociados.
 
En los tiempos actuales se resulta que en el Congreso hay lobistas que son parlamentarios y cuya fundamental preocupación consiste en cautelar que las leyes no choquen o disminuyan la eficacia de los negociados pingues, de allí mismo, salen los “honorarios de éxito” grosería que premia a quien roba con mayor perfección al Estado.
 
En Perú ocurren fenómenos de mayor envergadura: organizaciones gubernamentales enteritas practican la defensa del sector privado a ultranza y siempre sus veredictos, acuerdos, resoluciones custodian el interés privado. Lo irónico e indignante es que todo esto se hace con el sufragio del dinero público. Los impuestos que pagan los peruanos sirven merced a estas componendas para que no se toque el virginal interés privado.
 
Indecopi, Sunat, Superintendencia de Banca y Seguro y mil y un otras instituciones NO se preocupan mayormente por el ciudadano, han hecho un fortín de sus ejecutorias y sólo en nombre de intereses minoritarios, elitistas y de grupúsculo.
 
La presencia del intermediario negociador, del funcionario corrupto que actuaba según los vientos a favor o en contra, lo que hoy se llama lobista, ya estaba en esta república tan proclive a esta clase de intervenciones nunca cuestionadas y más bien consentidas.
 
El pretexto contemporáneo y más visible fueron las vacunas a traer al Perú en el combate contra el covid19, pandemia letal que ha matado a millones en todo el mundo. En Perú más de 200 mil ciudadanos fallecieron a consecuencia del mal.
 
La permisividad cultural originada en una información deformada que se acepta acríticamente el 95% de las veces; la ignorancia reemplazada por la llamada picardía (forma grotesca de actuar estúpidamente pero con gracia); la orfandad escandalosa de cualquier lógica en todos los ámbitos y grupos sociales; fletan que el delito de asociación para delinquir, lejos de ser punible, sea visto –contrasentido a todas luces- como mérito o demostración ingeniosa de acortar pasos, “ahorrar” tiempo, en suma, hacer trampa con sonrisa de oreja a oreja.
 
En buen castellano, las zancadillas en los negocios, especialmente los de sucesivos gobiernos desde 1821, forman parte del argot y “obra” de todos los gobiernos.
 
De pronto cobradores de méritos por luchas por la independencia por la cual jamás combatieron; finanzas que aprovecharon la escuálida situación de la caja fiscal para obsequiar contratos a genuinos vampiros nacionales y extranjeros, han sido, por decenas de años, jalones y menciones poco investigados por historiadores canónicos cuando no relatadas con la vista gorda porque las familias entroncadas por vía sanguínea y matrimonios de conveniencia, siempre fueron trabazones más importante que la memoria histórica auténtica y verdadera. Además, el relato histórico fue de quienes, con algunas variantes, han ostentado el poder de opresión, siendo minoría absoluta, contra millones de habitantes cuasi silenciosos o enmudecidos por el poder opresor.
 
El Comando Vacuna pareciera haber tenido preferencias en las vacunas: AstraZeneca-Oxford, por tanto, el resto de oferta, incluido lo procedente de China, no formaba parte de su simpatía, en modo alguno.
 
El hoy parlamentario Ernesto Bustamante Donayre en una campaña individual se permitió con irresponsabilidad sostener:
 
Tópicos sobre los que desinformó:
-Desinformó sobre la eficacia de la vacuna de Sinopharm al malinterpretar un estudio preliminar sobre los resultados del ensayo clínico realizado en Perú por el laboratorio chino. El biólogo dijo, en más de una ocasión, que dicha vacuna presenta una eficacia de 33.3% para la "cepa" (sic) de Wuhan y de 11.5% para la de Beijing. Unos meses después, la Organización Mundial de la Salud dio a conocer que la candidata a vacuna de Beijing, del laboratorio Sinopharm, la cual es la que adquirió el gobierno peruano para la inoculación de los profesionales de la salud, tiene una eficacia del 78.1%.
 
-Aseguró que la vacuna de Sinopharm no es eficaz en mayores de 59 años ni en los que padecen comorbilidades. Si bien el número de voluntarios mayores de 60 años que participó de los ensayos clínicos fue bajo, la Organización Mundial de la Salud no ha descartado su eficacia en esta población. En cuanto a los grupos con comorbilidades, el laboratorio chino reportó una eficacia de 63.7% en voluntarios con diabetes y 80.7% en los que padecen de obesidad.
 
-Dice que la vacuna de Sinopharm es de "menor calidad" que la de Pifzer y que no ha demostrado ser efectiva en la protección contra la infección. Sin embargo, ambas vacunas tienen más del 60% de eficacia para prevenirla, así como más del 70% para prevenir la hospitalización y muerte, según estudios internacionales. Respecto a la efectividad, la vacuna de Sinopharm ha mostrado un 94% de efectividad frente al riesgo de fallecimiento, de acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Salud que abarcó cerca de 400 mil trabajadores de salud peruanos. (Fuente Saludconlupa)
 
¿Para quién o con quién hacía esto Bustamante? Obviamente tenía detrás suyo financiadores o patrocinadores. Otra forma de lobby en torno a un supuesto conocedor in extenso de la materia, lo cual es inexacto. Sus desmanes verbales carecen de confirmación aquí o en cualquier parte del mundo.
 
Leamos párrafos esenciales de testimonios publicados y esclarecedores:
 
¿Qué antecedentes tienen los integrantes del Comando Vacuna?
 
El Comando Vacuna no fue una iniciativa del Gobierno peruano, sino de un grupo de altos ejecutivos entre los que resalta su líder Raúl Delgado Sayán, director general de una empresa investigada por el caso LavaJato y Antonio Pratto, quien tiene nexos con farmacéuticas. 
 
12 JULIO, 2020
 
Perú no es un país que tenga costumbre de negociar con las farmacéuticas multinacionales. Asegurar los precios más accesibles y tratamientos más convenientes para sus ciudadanos todavía es una tarea pendiente. En 2017, diversas organizaciones civiles se enfrentaron a la farmacéutica Bristol-Myers Squibb (BMS) en una batalla legal para reducir el precio de un medicamento que controla el VIH. Mientras en Bolivia se pagaba treinta céntimos por cada cápsula del antirretroviral Atazanavir, en Perú el precio era de 18 soles. El gobierno vecino consiguió en su negociación con BMS la opción de producir genéricos, nosotros no. Ese es solo un ejemplo de los acuerdos hechos por nuestro gobierno que han perjudicado a los pacientes peruanos. Ahora, cuando estamos a la espera de una vacuna que todos necesitamos, sentar las mejores condiciones para conseguirla es un asunto de supervivencia.
  
Raúl Delgado Sayán
 
El 19 de junio, el ingeniero Raúl Delgado Sayán afirmó en la plataforma digital  Lampadia que él era el líder del Comando Vacuna. Y explicó que llevaban dos semanas convocando a diversos especialistas y buscando concretar reuniones con autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Salud (Minsa) para exponerles sus propuestas.
  
A inicios de 2019, se halló que esta empresa suscribió reportes que beneficiaban con sobrecostos a Odebrecht  y que incumplió el contrato firmado con la Autoridad Autónoma del Sistema Eléctrico de Transporte Masivo de Lima y Callao (AATE). Este hecho provocó que se reconociera pagos injustificados por más de un millón de dólares. En abril de 2019, la Primera Sala Penal de Apelaciones Nacional Anticorrupción confirmó que Cesel deberá pagar 214 millones 840 mil soles por reparación civil. Pese a ello, recibió 10 millones de soles de Reactiva Perú.
 
Antonio Pratto
 
El ingeniero industrial Antonio Pratto es el CEO de Fissión Lab, una compañía de capitales peruanos y uruguayos que vende productos dermatológicos. Además, es el director general de Barm Health Group, empresa de implementos hospitalarios.
 
Pratto tiene una larga trayectoria en el sector farmacéutico. Fue presidente de la Asociación Nacional de Laboratorios Farmacéuticos (Alafarpe) y de la Cámara de Americana de Comercio del Perú (AMCHAM). También, fue gerente general de la multinacional estadounidense Bristol Myers Squibb, la misma farmaceútica que en el 2017 impidió que se rompa la patente del antirretroviral Atazanavir para reducir su precio en el mercado peruano. 
En el 2018, escribió un artículo de opinión en la revista Enlace Médico en el que negaba que la fusión empresarial entre las cadenas de boticas Mifarma e Inkafarma constituyera un monopolio de medicamentos. Según su explicación, lo único que se podía dar era una posible posición de dominio, pero esta iba a estar “contrarrestada por la reacción del resto de cadenas más pequeñas (que vienen creciendo sostenidamente) y las farmacias independientes”.
 
Luis Suárez Ognio
 
Entre junio y julio, el epidemiólogo Luis Suárez Ognio fue miembro del Comando Vacuna. El 10 de agosto fue designado viceministro de Salud Pública en reemplazo de Nancy Zerpa.
Suárez Ognio se formó en la Universidad Cayetano Heredia y también realizó estudios de postgrado en Control de Enfermedades Transmisibles en Japón.
 
Se ha desempeñado en distintos cargos públicos como director de epidemiología en Ica, coordinador del Programa de Control de ETS y Sida, director de Epidemiología del Ministerio de Salud, así como jefe del Instituto Nacional de Salud (INS).
 
*Salud con lupa intentó comunicarse con los ingenieros Raúl Delgado Sayán y Antonio Pratto, pero hasta el cierre de esta nota no obtuvo respuestas.
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El desinterés de esta célula empresarial no pareció, por lo menos en el pensamiento oficial de entonces, absolutamente creíble y así se da cuenta en la nota siguiente.
 
Comando Vacuna: el grupo de empresarios que busca guiar las compras
 
La ministra de Salud, Pilar Mazzetti, frenó las intervenciones del grupo privado que insistió en comprar la vacuna contra el Covid-19 de AstraZeneca-Oxford.
24 NOVIEMBRE, 2020
 
A inicios de junio, tres empresarios y un médico epidemiólogo conformaron el Comando Vacuna, un grupo privado que se ha encargado de reunir información sobre cómo van las investigaciones de las vacunas contra el Covid-19 para establecer contactos con farmacéuticas y universidades que lideran los estudios. Desde entonces, sus integrantes buscan guiar las decisiones del Estado peruano en las compras y han sido entrevistados en varios medios de comunicación para reportar las alternativas que creen más convenientes.
 
Desde su origen, Salud con lupa ha informado sobre los antecedentes de los empresarios integrantes del Comando Vacuna: Raúl Delgado Sayán (director de la consultora en ingeniería Cesel S.A., investigada por el caso Lava Jato), Antonio Pratto (CEO de Fission Lab y expresidente de Alafarpe) y Carlos Neuhaus (expresidente del comité organizador de los Juegos Panamericanos). Además, su poder de influencia en el Gobierno se evidenció en agosto cuando el único médico del comando, Luis Suárez Ognio, fue designado viceministro de Salud.
 
Sin embargo, ahora que las investigaciones en el mundo están en la recta final, el Comando Vacuna, al que se sumó el empresario Jaime Reusche, ha empezado a cuestionar al Ministerio de Salud por no atender sus recomendaciones, como su insistente pedido de un acuerdo de compra con AstraZeneca y Oxford desde octubre.
 
El lunes último, Antonio Pratto dijo que el Ministerio de Salud había perdido la posibilidad de contar con hasta 30 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus a partir de marzo de 2021 por no firmar un acuerdo con AstraZeneca-Oxford. Similares declaraciones tuvieron Carlos NeuhausRaúl Delgado y Jaime Reusche en entrevistas con canales de televisión y periódicos. Esto generó que la ministra Pilar Mazzetti respondiera ese mismo día de manera directa: “Debe ser que el Comando Vacuna está negociando alguna otra cosa, porque lo que es la negociación oficial ese dato no existe”.
 
Los negociadores oficiales
 
¿Quiénes son los negociadores oficiales y voceros de los avances en la compra de la esperada vacuna contra el Covid-19 para el Perú? ¿Por qué durante varios meses un grupo de empresarios ha sido tomado como vocero del Gobierno en los medios?
 
Los integrantes del Comando Vacuna han pedido ahora que sea el propio presidente transitorio, Francisco Sagasti, quien lidere las negociaciones con las diferentes empresas farmacéuticas para agilizar las compras. Según fuentes de Salud con lupa, ayer, durante una reunión con el gabinete por zoom, Sagasti pidió a la ministra Mazzetti que le informe sobre el estado de las negociaciones para hacer una evaluación del tema.
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Como no podía ser de otro modo, el impacto del grupo empresarial contaba con prensa adicta o simpatizante, capaz de alabar con hipérbole su actuación aún a sabiendas que en los niveles de gobierno la génesis de suspicacia o sospecha hacia estas personas empezaba a mostrarse de manera recurrente.
 
Además la literatura lobista no hesita en producir sus textos de persuasión vía los miedos de comunicación sobre los cuales hay presión empresarial mediante el avisaje. En Perú puédense obviar noticias fundamentales que afectan al nervio central de la ciudadanía y, no obstante aquello, se publican propagandas a granel sobre la bondad de la “transparencia” en las compras del Estado pero sólo cuando participan los lobistas-asesores.
 
Los estudiosos y académicos no deben descuidar la fuente desde las bases en un Perú cuya informalidad pasa del comercio a la cotidianeidad en micras de segundo.
 
Aporte indispensable
 
“El Perú tiene mucho que agradecer al intachable grupo de patriotas que integran Carlos Neuhaus, Raúl Delgado Sayán, Antonio Pratto y Jaime Reusche”.
 
 
Actualizado el 08/05/2021 07:00 a.m.
 
El Comando Vacuna y el gobierno de Francisco Sagasti cambiaron el rumbo de lo que parecía ser una batalla perdida en la lucha por conseguir a tiempo las ansiadas dosis de vacunas contra el COVID-19.
 
En junio del año pasado un grupo de patriotas, todos ellos profesionales del sector privado, se unieron, sin ningún interés personal, para aportar con ideas, conocimiento, expertise y propuestas al Gobierno con el fin de que se negociaran y compraran los antídotos lo más pronto posible. Sin embargo, la mezquindad de las autoridades de entonces hizo que se desperdiciara ese valioso conocimiento y experiencia, desoyendo los reiterados consejos que les daban para que se aseguraran vacunas con los principales laboratorios del mundo.
 
Fue recién Sagasti quien, apenas llegó a Palacio, les abrió las puertas, y a la experiencia y profesionalismo del canciller Allan Wagner, que luego del escándalo del Vacunagate se hizo cargo de Torre Tagle en remplazo de Elizabeth Astete –una de las vacunadas en secreto, junto con Pilar Mazzetti y Martín Vizcarra–, y por fin se comenzaron a tomar las decisiones correctas sobre el tema.
 
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La nota editorial de Perú21 es encomiástica y resalta la iniciativa, según su denominación, de la sociedad civil. Lo cierto es que en el propio gobierno de Francisco Sagasti el Comando Vacuna no obtuvo el eco y audiencia que ellos se empeñaban en propagandizar vía una prensa simpatizante.
 
El ministro de Salud Oscar Ugarte, subrayó categóricamente en La República, lo que podemos leer a continuación:
 
Óscar Ugarte: “Carlos Neuhaus no participó en la adquisición de vacunas”
 
El titular del Minsa aseveró que el Comando Vacuna, del cual era integrante el abogado, no participó en las negociaciones de las dosis contra el coronavirus.
 
24 May 2021 | 15:04 h Actualizado el 24 de Mayo 2021 | 15:05 h
 
El ministro de Salud, Óscar Ugarte, señaló este lunes 24 que el nuevo integrante del equipo de Fuerza Popular Carlos Neuhaus no participó en las negociaciones para adquirir las 60 millones de vacunas contra la COVID-19.
 
“Es un hecho que tenemos suscritos 60 millones de vacunas. Dicho sea de paso, el señor Carlos Neuhaus no ha participado en nada en el proceso de adquisición de vacunas, que eso quede claro”, dijo a Exitosa.
 
En esa misma línea, recordó que las adquisiciones de las dosis fueron negociadas únicamente por la Cancillería y el presidente Francisco Sagasti.
 
Apareció el Comando Vacuna diciendo que tenía una gran injerencia en la adquisición, pero yo soy ministro y firmo contratos y nunca vi eso. Las negociaciones las hizo el presidente y la Cancillería”, sostuvo.
 
Neuhaus, ex presidente del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Lima 2019, se pronunció sobre el cargo que desempeñó en el mencionado comando en el que ya no está desde el último mes de diciembre.
 
“Este grupo, del cuál ya no formo parte desde diciembre porque me pidieron apoyar en la parte logística de la vacuna. Quienes tenían que lograr [la llegada de las vacunas] era el Gobierno. Nuestra labor era ‘llamar la atención’ al Ejecutivo. Nunca tuve nada que ver con las adquisiciones”, señaló.