La protesta inorgánica

Mar, 01/17/2023 - 13:04 -- herbert
Iván Izquierdo Elliot
 
por Ivan Izquierdo Elliot; izquierdo.ivan@gmail.com
 
15-1-2023
 
De cómo el Estado puede perder el control social ante el reclamo político en la era digital.
 
El día 15 de diciembre, apenas instaurado el Estado de Emergencia a nivel nacional debido a la protesta social que se generalizaba, un grupo de manifestantes invadió la cabecera de la pista de aterrizaje de Huamanga. Tropas del Ejército de la base aledaña iniciaron la tarea de desalojar a los revoltosos.
 
El oficial a cargo cumplió con el procedimiento de dialogar con el “líder” de los manifestantes con quien aparentemente llegó a un acuerdo. El “líder” comunicó al resto de manifestantes la decisión de dejar el aeropuerto en pocos minutos, sin embargo, la turba se enardeció y le hizo caso omiso al supuesto líder. La historia terminó con 9 muertes (fuera del aeropuerto) que dio inicio a las más enardecidas protestas que ha experimentado el Perú en muchos decenios.
 
El oficial del Ejército actuó adecuadamente y es muy probable que haya estado convencido de estar hablando con el legítimo líder de la turba, pero allí viene el problema ¿era ese sujeto realmente el líder de la turba? Posiblemente no, ya que la masa protestante tenía otra idea en mente, crear caos.
 
El militar y el policía está acostumbrado a reconocer y estudiar el liderazgo de los manifestantes o del enemigo (externo), ya que se trata de grupos orgánicos con jerarquía y liderazgo reconocible. Es muy probable que el oficial, y antes de él, los servicios de inteligencia, no hayan detectado que se enfrentaban a una Protesta Inorgánica es decir, un movimiento espontáneo y acéfalo mayoritariamente, nacido por el descontento político, el resentimiento ante la violencia, promovida espontáneamente a través de los medios digitales y cuyo medio de comunicación es un simple teléfono.
 
Para poder diferenciar los conceptos debemos recordar que la protesta histórica (la llamaremos Protesta Orgánica) es convocada por dirigencias político-sociales como gremios profesionales u otras organizaciones (caso CGTP el 12 de enero), en las cuales los líderes encabezan la movilización y cuidan que ésta se mantenga en los cauces legales intentando evitar los actos hostiles y violentos. En algunos casos históricos este tipo de protesta también puede perder el control, pero los responsables son reconocibles y arrestados.
 
La Protesta Inorgánica no responde a una organización ni tiene líderes reconocibles. Es organizada a través de redes sociales (Tik Tok, Facebook, Instagram, Twitter, e incluso a través de la Dark Net) medios de difusión de ideas, prejuicios, Fake News, denuncias y convocatorias entre personas comunes y corrientes.
 
Pueden ser de derecha política, como lo acontecido en Brasil últimamente; pueden ser reclamos cívicos por alza de precios como en Chile y Francia; puede ser ante reacciones políticas como en Hong Kong debido a la intención de deportar a sus ciudadanos a China.
 
Al ser inorgánica, carece de un liderazgo e ideario (e ideología), solo transmite ideas y sentimientos generales como protestar por el alza de precios, la expulsión de un gobierno impopular o el reclamo por nuevas Constituciones (reclamos generales en Chile y Perú).
 
Sin embargo, la naturaleza inorgánica de la protesta también presenta contradicciones y reclamos incompatibles ya que carece de la lógica de las ideas centralizadas. En el caso chileno, la redacción de la nueva constitución fracasó debido a la multiplicidad de temas e incongruencias del texto.
 
En el caso de las actuales reclamos en el Perú existen igualmente contradicciones, algunos piden nueva constitución otros no, otros piden restitución de Castillo (en este último punto parece que la mayoría viene abandonando este pedido), pero si en algo coinciden es en la renuncia de la presidenta y el Congreso.
 
Este tipo de protesta no es nueva, tampoco significa que no existan grupos con intereses particulares como los líderes políticos adeptos de Pedro Castillo, delincuentes promovidos desde la minería ilegal y el narcotráfico, rezagos de los grupos terroristas y el MOVADEF, el oportunismo político de Evo Morales y delincuentes comunes esperando la oportunidad de saquear.
 
¿Pero eso explica la extensión y generalización de la protesta? ¿Qué tiene que ver un sujeto que protesta en Tarapoto con los bolivianos? ¿Podrían los dirigentes de Sendero Luminoso nuevamente mover masas enteras en Ayacucho, la región más afectada por la insania terrorista? ¿Por qué se extiende en el tiempo una protesta que supuestamente debió amainar hace varias semanas?
 
Hasta el 12 el gobierno tuvo que reconocer que no logró hallar interlocutores, ni cabezas visibles, ni líderes de los grupos que estarían organizando las protestas. Recién a partir del 13 el portavoz policial, general Arriola, ha reconocido que descubrieron que los manifestantes “se vienen organizando por redes sociales” y que pronto serán identificados. Le deseamos mucha suerte ya que los servicios de inteligencia de Chile, Francia, China y España pasaron muchas semanas (y meses) intentando neutralizar las redes sociales, persiguiendo enemigos fantasmales.
 
En las redes sociales se difunden videos que muestran los disparos y medidas de represión del gobierno y los urgentes llamados a la movilización social que inevitablemente solo echarán más leña al fuego.
 
La Protesta Inorgánica se nutre de la mala y poco inteligente reacción de los gobiernos, es imparable, es virtualmente anónima y casi totalmente generalizada.
 
La reacción ciudadana espontánea de noviembre del 2020 fue eso, una Protesta Inorgánica. La solución fue política no represiva. El breve presidente Merino se vio obligado a renunciar para poder calmar las aguas de una Nación inflamada.
 
Aprendamos de la historia y evitemos que esta nueva y digitalizada Protesta Inorgánica en el  Perú crezca más, porque el fuego combatido con fuego, nos dejará a todos chamuscados.