Al imaginario quejoso e inefable Keiko que alegan fraude

Mar, 06/22/2021 - 22:54 -- alerta
Guillermo Olivera Díaz
 
por Guillermo Olivera Díaz; godgod_1@hotmail.com
 
23-6-2021
 
Escrito con sorna: ¿Fraude de Piero Corvetto como autor? ¿Fraude de cada presidente de mesa, de los de 86,482 mesas que hubo como también autores y que hay que investigar? En fin ¿fraude de cada miembro de mesa, de algunos, de quiénes, de todos: 86482x2 = 172,964 o solo de la de miembros? ¿Del personero de cada partido, también miles, incluso los de Keiko que se vendieron por migajas?
 
¿De los cientos de miles de la ONPE que merodeaban en cada mesa de sufragio? Ah, ¿de los supervisores del JNE o de los jueces del JNE que aceitaron a los miles de electores que llegaban a votar a las diversas horas del día y que nadie los vio coimeando y coimeados?
¡No importa cómo fue el "fraude", pero hay que hacer declarar a todos, a esos millones, que los 5 del JNE los investiguen, porque la "verdad", la "voluntad popular", debe ser dicha y esclarecida: ¡real menjunje de locos o de los varios "loquitos" de Lourdes Flores Nano el querer buscar el "autor" o "autores" hasta el año 3,000 sin proclamar al ganador como presidente del país!
 
Qué bien que mi crítico, antes mi alumno en la PIP, confiese que no es abogado. Yo lo soy y "presuroso" le digo que no existe un proceso con sus claras normas de términos, ofrecimiento y actuación de las pruebas, oposiciones de partes, variadas resoluciones en el camino, apelaciones mil, etc. que ordene investigar la verdad que usted dice, que se desgañita afirmando, como los suyos, quien perdió, o sea, Keiko Fujimori, perdedora según lo concluye la ONPE y muchos órganos, nacionales y extranjeros, yo no soy un órgano, que estuvieron cerca de cada uno de los votantes y lugares de votación. Ni uno se quejó.
 
Ninguno de ellos vio "fraude" o algo parecido en las 86,482 mesas de sufragio o en un solo elector de los 17'500,000 reales o en uno de los miles de miembros de mesa o en algún personero de los miles de los dos partidos en contienda.
 
Por eso el exjuez Javier Villa Stein que presentó una "demanda de amparo" para "anular" la elección de 17 y medio de millones de electores no presenta un solo caso de fraude, con identificación de la persona y mesa de sufragio donde él se produjo, quiénes lo consumaron, en qué lugar y momento del día de votación y el nombre y apellidos de un solo votante de los 200 o 300 que votaron en cada mesa de las 86,482 reales. Ni un solo caso.
 
Y si hubo realmente fraude en un miserable caso: ¿anulamos por rara e ilegal extensión por arte de birlibirloque a los votos de los 17 millones y 500 mil personas que votaron en diversas horas del día?
 
Es o sería monstruoso "anular" tantos millones de votos por el fraude de uno, de 10, de 100, de 1000 o de 100 mil casos, que nadie hasta hoy identifica y precisa, o de 1000 mesas de sufragio que tampoco se señalan, ni siquiera en las nulidades en actual y engorroso trámite.
Ah, la verdad que usted reclama "investigar" y "probar" no tiene una sola ley ni proceso en todo el país que permita hacerlo.
 
El JNE, los muchos JEE, no pueden crear un procedimiento para ir en búsqueda de esa "verdad" que espeta quien perdió. Ningún reclamón puede inventar esa ley. Yo tampoco, ni usted que no es abogado y que fue mi alumno cuando cadete en la PIP donde enseñé Criminología durante 25 años y nadie me tachó.
 
Ni el Congreso puede dar una ley para investigar lo que sucedió en una elección que ya pasó. Si se diera esa ley no podría aplicarse para un hecho pasado. La Constitución del Perú prohíbe la retroactividad en materia electoral.
 
Los procedimientos no se inventan para investigar hechos pasados. Se respeta el debido proceso de un proceso previamente establecido en la ley y no en la mente ciega y afiebrada de la muy corrupta, ciega y siempre quejosa.
 
Pobres los que pretenden inventar procedimientos para buscar la "verdad" de un hecho pasado. Yo no soy ese ingenuo. Prefiero y respeto el derecho que tiene un proceso regulado en forma previa. Ahora no existe la ley ni el proceso para investigar lo que sucedió como presunto fraude en 17 y medio millones de votantes, con la exacta identificación y precisiones de tal fraude en cada uno de ellos, o en la mayoría de los que votaron.