Política

Medallas para ídolos de barro y valores falsos

hcmujica@gmail.com
montónmedallas
17 de julio del 2026

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
18-7-2026

Medallas para ídolos de barro y valores falsos

¿Notó, amigo lector, la profusión de condecoraciones, medallitas, distinciones por, literalmente cualquier adefesio, en las últimas seis semanas?

¿Se premiaron méritos, hallazgos notables o se “distinguió” a burócratas cuyo heroísmo bamba consistió en calentar butacas, hacerse de la vista gorda y no denunciar jamás a nadie?

En el diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, el término bamba se refiere a falso, adulterado, de poca calidad.

En Perú suele ser una costumbre premiar en todos los sentidos y ámbitos: político, burocrático, deportivo, social por, literalmente, cualquier cosa. ¡Ser o hacerse el idiota, en nuestros pagos, también tiene premio!

Ningún pretexto sobra y si falta ¡los inventan!

Y los suertudos pugnan por enseñar sus distinciones.

“La huachafería, ese mal peruano inscrito en nuestro fallido ADN, presume de fineza y elegancia cuando se trata más bien de una palurda comedia de baja estofa.

Cuando se trata de premios, reconocimientos o distinciones con medallas, diplomas, menciones honrosas, placas y demás adminículos, no hay timidez que valga y no pocas veces los que van a ser condecorados ¡pagan el convite, la eventual orquesta y el plato de ocasión!

¡Cuántos ídolos de barro, tigres de papel, idiotas puros, se han pasado la vida mostrando sus preseas, diplomas, menciones honrosas, doctorados honoris causa que no alcanzan a disimular su sub-inteligencia mínima y egocentrismo gigante!

Por años de años, intelectuales de quiosco e ideólogos de ONG, enriquecieron sus hojas de vida con esta clase de auto-bombo y que lo diga sino el mudo testimonio de cuadros en las paredes o preseas en los escritorios. Vanidad, monda y lironda.

Esa frivolidad obscena de estar premiando a los amigotes no hace sino repetir lugares comunes de la más ridícula e inaceptable camandulería hipócrita.

La narrativa ultra conservadora ha copiado el procedimiento y vía el mismo, pretende edulcorar el trago amargo que la ciudadanía contempla, cuando verifica que sus tributos sirven para la soberbia de no pocos pobres diablos.

Es posible atisbar que los vicios y taras de que padece el Perú no son privativos de un sector político en singular. ¡Todos son parte en el banquete y la torta se reparte con deleite entre sus socios gestores!” 11-3-2023 ¡Carnaval de premios cómplices! http://bit.ly/3ZVzjyX

El día que se pulvericen estos festivales de premios fraudulentos, Perú habrá ganado una batalla contra la ligereza impúdica de espantajos ávidos de diplomas, medallas y cuadritos con sus fotos.

No ha mucho se develó el cuadro perteneciente a la ex presidente del Congreso María del Carmen Alva, según informe público, el óleo costó algo más de S/ 9 mil soles. También recibirá una medalla y un homenaje.

¿No fue la señora Alva una de las golpistas más notables que procuró la vacancia fallida del ex presidente Pedro Castillo? Este solo motivo, la ubica en el terreno del quehacer antidemocrático.

¿No fue la misma dama la que zamaqueó, ante cámaras y público, a su par Isabel Cortés en meses pasados?

Lo antedicho como muestra aberrante de la monstruosa contradicción del premio que presume de enaltecer valores, cuando lo que se hace es celebrar inconductas y gratificar a quienes no lo merecen.

La legiferante Alva presidió la Comisión de Relaciones Exteriores, pero no existe un solo texto o discurso suyo en torno al Memorándum de Entendimiento Aéreo con Chile que desfavorece en grado sumo, la posición peruana.

La ignorancia signa, en el 99% de los casos, la calidad intelectual de los condecorados.

No sería aventurado ni irresponsable asumir, a la fecha, cuando ya se va, Alva no tiene el más mínimo conocimiento sobre un asunto que compromete segmentos de quinta libertad aérea irresponsablemente obsequiados por el gobierno de Alan García el 2011 y con el silencio cómplice de su canciller José García Belaunde.

La vocación estrambótica de premiar y halagar vanidades constituye un disparate. Una tontería que le cuesta miles de soles al ciudadano común y corriente que no entiende ¿por qué se premia a gente con méritos inexistentes? ¡Basta con una cartulina A4 y sanseacabó!

Mientras que en el mundo los pueblos-continente manifiestan su presencia y avance militar, comercial, en suma geopolítico, cubriendo la esfera completa de la Tierra, nuestros “expertos” congresistas guardan silencio por la ominosa inexistencia del Perú y de Latinoamérica toda.

Agasajos, sobonerías, adulaciones aberrantes representan estaciones de un cuadro enfermizo que anhela bombos y platillos que en su mayor parte (85%), son bambas.

El servidor público tiene un reconocimiento, su sueldo. Y debe honrarlo no destruyendo ni malversando los bienes que se compran con dinero del pueblo.

 

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18-7-2026

Medallas para ídolos de barro y valores falsos

¿Notó, amigo lector, la profusión de condecoraciones, medallitas, distinciones por, literalmente cualquier adefesio, en las últimas seis semanas?

¿Se premiaron méritos, hallazgos notables o se “distinguió” a burócratas cuyo heroísmo bamba consistió en calentar butacas, hacerse de la vista gorda y no denunciar jamás a nadie?

En el diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, el término bamba se refiere a falso, adulterado, de poca calidad.

En Perú suele ser una costumbre premiar en todos los sentidos y ámbitos: político, burocrático, deportivo, social por, literalmente, cualquier cosa. ¡Ser o hacerse el idiota, en nuestros pagos, también tiene premio!

Ningún pretexto sobra y si falta ¡los inventan!

Y los suertudos pugnan por enseñar sus distinciones.

“La huachafería, ese mal peruano inscrito en nuestro fallido ADN, presume de fineza y elegancia cuando se trata más bien de una palurda comedia de baja estofa.

Cuando se trata de premios, reconocimientos o distinciones con medallas, diplomas, menciones honrosas, placas y demás adminículos, no hay timidez que valga y no pocas veces los que van a ser condecorados ¡pagan el convite, la eventual orquesta y el plato de ocasión!

¡Cuántos ídolos de barro, tigres de papel, idiotas puros, se han pasado la vida mostrando sus preseas, diplomas, menciones honrosas, doctorados honoris causa que no alcanzan a disimular su sub-inteligencia mínima y egocentrismo gigante!

Por años de años, intelectuales de quiosco e ideólogos de ONG, enriquecieron sus hojas de vida con esta clase de auto-bombo y que lo diga sino el mudo testimonio de cuadros en las paredes o preseas en los escritorios. Vanidad, monda y lironda.

Esa frivolidad obscena de estar premiando a los amigotes no hace sino repetir lugares comunes de la más ridícula e inaceptable camandulería hipócrita.

La narrativa ultra conservadora ha copiado el procedimiento y vía el mismo, pretende edulcorar el trago amargo que la ciudadanía contempla, cuando verifica que sus tributos sirven para la soberbia de no pocos pobres diablos.

Es posible atisbar que los vicios y taras de que padece el Perú no son privativos de un sector político en singular. ¡Todos son parte en el banquete y la torta se reparte con deleite entre sus socios gestores!” 11-3-2023 ¡Carnaval de premios cómplices! http://bit.ly/3ZVzjyX

El día que se pulvericen estos festivales de premios fraudulentos, Perú habrá ganado una batalla contra la ligereza impúdica de espantajos ávidos de diplomas, medallas y cuadritos con sus fotos.

No ha mucho se develó el cuadro perteneciente a la ex presidente del Congreso María del Carmen Alva, según informe público, el óleo costó algo más de S/ 9 mil soles. También recibirá una medalla y un homenaje.

¿No fue la señora Alva una de las golpistas más notables que procuró la vacancia fallida del ex presidente Pedro Castillo? Este solo motivo, la ubica en el terreno del quehacer antidemocrático.

¿No fue la misma dama la que zamaqueó, ante cámaras y público, a su par Isabel Cortés en meses pasados?

Lo antedicho como muestra aberrante de la monstruosa contradicción del premio que presume de enaltecer valores, cuando lo que se hace es celebrar inconductas y gratificar a quienes no lo merecen.

La legiferante Alva presidió la Comisión de Relaciones Exteriores, pero no existe un solo texto o discurso suyo en torno al Memorándum de Entendimiento Aéreo con Chile que desfavorece en grado sumo, la posición peruana.

La ignorancia signa, en el 99% de los casos, la calidad intelectual de los condecorados.

No sería aventurado ni irresponsable asumir, a la fecha, cuando ya se va, Alva no tiene el más mínimo conocimiento sobre un asunto que compromete segmentos de quinta libertad aérea irresponsablemente obsequiados por el gobierno de Alan García el 2011 y con el silencio cómplice de su canciller José García Belaunde.

La vocación estrambótica de premiar y halagar vanidades constituye un disparate. Una tontería que le cuesta miles de soles al ciudadano común y corriente que no entiende ¿por qué se premia a gente con méritos inexistentes? ¡Basta con una cartulina A4 y sanseacabó!

Mientras que en el mundo los pueblos-continente manifiestan su presencia y avance militar, comercial, en suma geopolítico, cubriendo la esfera completa de la Tierra, nuestros “expertos” congresistas guardan silencio por la ominosa inexistencia del Perú y de Latinoamérica toda.

Agasajos, sobonerías, adulaciones aberrantes representan estaciones de un cuadro enfermizo que anhela bombos y platillos que en su mayor parte (85%), son bambas.

El servidor público tiene un reconocimiento, su sueldo. Y debe honrarlo no destruyendo ni malversando los bienes que se compran con dinero del pueblo.

 

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