
Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
27-5-2026
¡Fujimori nunca más!
Más allá del lema que podría confirmarse o no, el próximo 7 de junio, el fujimorismo, ese cuadro informe de caballazos, desprestigios e historia negra de claudicaciones con los bienes soberanos de la Patria, tendrá que ser confrontado en el debate en la tribuna parlamentaria o en cualquier escenario.
Lustros atrás, charlando con amena fraternidad respetuosa con Nicanor Mujica Alvarez Calderón me relataba que en tiempos del Congreso Constituyente de 1931, el recinto se llenaba los lunes de fanáticos sanchecerristas.
Luego de oírse los tremendos debates en que la juvenil Célula Parlamentaria Aprista, conformada, entre otros, por Manuel Seoane, Luis Alberto Sánchez, Arturo Sabroso, Manuel Arévalo, Luis Heysen, Carlos Manuel Cox, en que estos legisladores propinaban palizas doctrinarias y culturales a la violenta derecha, acontecía un fenómeno interesante: los sanchecerristas rompían su carné y se iban al local de Apra, a inscribirse.
Probablemente esa colectividad legislativa, con doctrina, disciplina, don de gentes y con oradores cuyo mensaje nacía y volvía hacia el pueblo, haya sido uno de los conjuntos más aguerridos y valientes de la historia parlamentaria del Perú.
La derecha cerril, primitiva, delincuencial, tramposa, tuvo electores y fue una opción que dirimía no pocas veces sus diferencias ¡a balazo limpio! Sus rivales, los apristas, entraron en la liza con la ventaja de constituir una fórmula original y cuyo líder, Víctor Raúl Haya de la Torre, despertaba pasión y entrega que la historia registró, a veces sí, y a veces no.
La expresión popular “sacar al fresco”, tendrá pues un significado hondo y determinante para que el pueblo evalúe, una vez más, la tremenda atrofia cerebral de sus diputados y senadores, o acaso su posibilidad de levantar la estirpe levantisca y denunciante del Congreso.
En trabajo de hace años Fujimori protegió a Grupo Colina, 24-5-2001, Diario Liberación,
https://bit.ly/2Qz2Kc4, un antecedente del fujimorismo del cual nunca se han distanciado y que es pertinente recordar.
“Quiere decir que a muy temprana perspectiva como era 1991, Oiga y Caretas empeñaban un pundonor periodístico de primera línea para develar las acciones letales y de aniquilamiento que llevaba a cabo el Grupo Colina, el mismo entre cuyos integrantes se encontraban hombres ascendidos por petición expresa de Kenya Fujimori. En buen romance: ¡el escuadrón de la muerte era dirigido, protegido y alimentado por Alberto Fujimori Fujimori! ¿Hay dudas sobre el particular?
Relata Oiga: ¿Qué hechos vinculados con las universidades ocurrieron hasta el 21 de junio de 1991 -fecha en que Fujimori pide premios para sus nueve protagonistas del SIN- que también tuvieran que ver con la lucha antisubversiva librada por el Ejército? Los archivos de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, como el Instituto de Defensa Legal (IDL), contienen una escalofriante relación de casos en los que aparecen involucrados, siempre como víctimas, estudiantes universitarios, casos ocurridos mayormente en Huancayo y, con menor incidencia, en Lima:
-El 13 de abril de 11, en las afueras de la ciudad de Huancayo es hallado muerto un estudiante de contabilidad de la Universidad del Centro, cuyo concuñado, Pablo Vilcahuamán, fue abatido anteriomente por el Ejército por su presunta vinculación con elementos terroristas.
-El 11 de marzo, cerca del puente Stuart, en el río Mantaro, son hallados tres cadáveres. Uno es identificado como David Chuquiyaqui, estudiante universitario que había sido secuestrado el 27 del mes anterior en el caserío de Pallum. Los tres presentaban huellas de haber sido torturados.
-El 25 de marzo la Fiscalía Provincial de Huancayo informa que entre el 3 de diciembre de 1990 y esa fecha había recibido 61 denuncias de desapariciones, la mayoría de estudiantes universitarios. Hubo un intento de reacción por parte de las autoridades huancaínas y la opinión pública, pero fueron silenciados de una u otra forma.
-24 de mayo aparecen en Huancayo los cadáveres de dos jóvenes, baleados y torturados; las autoridades no dan más información. Paralelamente, en Lima las "acciones" contra estudiantes universitarios o personas vinculadas a ellos, se desarrollaron, aunque con menor intensidad.
-En febrero, Raúl Camilo Chávez, estudiante de La Cantuta, denunció por haber permanecido secuestrado por 15 días, en manos de presuntos paramilitares, dijo que había sido torturado e interrogado por sus captores acerca de la filiación de estudiantes y profesores de esa universidad.
-El 15 de marzo el abogado Augusto Zúñiga, pierde un brazo y salva la vida milagrosamente, luego que un sobre-bomba estallara en sus manos. Zúñiga culpó a elementos de la Policía Nacional que trataban de impedir que siguiera averiguando sobre la desaparición del estudiante universitario Ernesto Castillo Páez, ocurrida el año anterior.
-El 31 de marzo desaparece el estudiante de la Universidad Católica Miguel Angel Crispín Prado. Hasta fines de abril no había reaparecido.
-24 de mayo, cuando regresaba a su domicilio en Villa El Salvador, el estudiante Raúl Santiago Martínez fue agredido por un grupo de desconocidos que lo dejaron al borde de la muerte. No le robaron nada. Se especuló que había sido una acción paramilitar.
¿Queda alguna duda? ¿Es que Fujimori podría haber sido ajeno a militares para quienes demandaba ascensos y recompensas económicas? ¡De ninguna manera! El tiempo, maestro sublime, ha confirmado que estos equipos de aniquilamiento tenían participación directa en cuanta acción letal hubiese. Por ejemplo, las declaraciones recientísimas del sicario Santiago Martin Rivas así lo confirman.
¡Fujimori era el protector del Grupo Colina!”
Y desde esos primeros signos negativos de comportamiento, son muchas las cosas de las que tendrá que dar cuenta el fujimorismo. Y para eso habrá que interpelar a sus parlamentarios para demostrar que su entraña es antidemocrática y falaz.
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Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
27-5-2026
¡Fujimori nunca más!
Más allá del lema que podría confirmarse o no, el próximo 7 de junio, el fujimorismo, ese cuadro informe de caballazos, desprestigios e historia negra de claudicaciones con los bienes soberanos de la Patria, tendrá que ser confrontado en el debate en la tribuna parlamentaria o en cualquier escenario.
Lustros atrás, charlando con amena fraternidad respetuosa con Nicanor Mujica Alvarez Calderón me relataba que en tiempos del Congreso Constituyente de 1931, el recinto se llenaba los lunes de fanáticos sanchecerristas.
Luego de oírse los tremendos debates en que la juvenil Célula Parlamentaria Aprista, conformada, entre otros, por Manuel Seoane, Luis Alberto Sánchez, Arturo Sabroso, Manuel Arévalo, Luis Heysen, Carlos Manuel Cox, en que estos legisladores propinaban palizas doctrinarias y culturales a la violenta derecha, acontecía un fenómeno interesante: los sanchecerristas rompían su carné y se iban al local de Apra, a inscribirse.
Probablemente esa colectividad legislativa, con doctrina, disciplina, don de gentes y con oradores cuyo mensaje nacía y volvía hacia el pueblo, haya sido uno de los conjuntos más aguerridos y valientes de la historia parlamentaria del Perú.
La derecha cerril, primitiva, delincuencial, tramposa, tuvo electores y fue una opción que dirimía no pocas veces sus diferencias ¡a balazo limpio! Sus rivales, los apristas, entraron en la liza con la ventaja de constituir una fórmula original y cuyo líder, Víctor Raúl Haya de la Torre, despertaba pasión y entrega que la historia registró, a veces sí, y a veces no.
La expresión popular “sacar al fresco”, tendrá pues un significado hondo y determinante para que el pueblo evalúe, una vez más, la tremenda atrofia cerebral de sus diputados y senadores, o acaso su posibilidad de levantar la estirpe levantisca y denunciante del Congreso.
En trabajo de hace años Fujimori protegió a Grupo Colina, 24-5-2001, Diario Liberación,
https://bit.ly/2Qz2Kc4, un antecedente del fujimorismo del cual nunca se han distanciado y que es pertinente recordar.
“Quiere decir que a muy temprana perspectiva como era 1991, Oiga y Caretas empeñaban un pundonor periodístico de primera línea para develar las acciones letales y de aniquilamiento que llevaba a cabo el Grupo Colina, el mismo entre cuyos integrantes se encontraban hombres ascendidos por petición expresa de Kenya Fujimori. En buen romance: ¡el escuadrón de la muerte era dirigido, protegido y alimentado por Alberto Fujimori Fujimori! ¿Hay dudas sobre el particular?
Relata Oiga: ¿Qué hechos vinculados con las universidades ocurrieron hasta el 21 de junio de 1991 -fecha en que Fujimori pide premios para sus nueve protagonistas del SIN- que también tuvieran que ver con la lucha antisubversiva librada por el Ejército? Los archivos de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, como el Instituto de Defensa Legal (IDL), contienen una escalofriante relación de casos en los que aparecen involucrados, siempre como víctimas, estudiantes universitarios, casos ocurridos mayormente en Huancayo y, con menor incidencia, en Lima:
-El 13 de abril de 11, en las afueras de la ciudad de Huancayo es hallado muerto un estudiante de contabilidad de la Universidad del Centro, cuyo concuñado, Pablo Vilcahuamán, fue abatido anteriomente por el Ejército por su presunta vinculación con elementos terroristas.
-El 11 de marzo, cerca del puente Stuart, en el río Mantaro, son hallados tres cadáveres. Uno es identificado como David Chuquiyaqui, estudiante universitario que había sido secuestrado el 27 del mes anterior en el caserío de Pallum. Los tres presentaban huellas de haber sido torturados.
-El 25 de marzo la Fiscalía Provincial de Huancayo informa que entre el 3 de diciembre de 1990 y esa fecha había recibido 61 denuncias de desapariciones, la mayoría de estudiantes universitarios. Hubo un intento de reacción por parte de las autoridades huancaínas y la opinión pública, pero fueron silenciados de una u otra forma.
-24 de mayo aparecen en Huancayo los cadáveres de dos jóvenes, baleados y torturados; las autoridades no dan más información. Paralelamente, en Lima las "acciones" contra estudiantes universitarios o personas vinculadas a ellos, se desarrollaron, aunque con menor intensidad.
-En febrero, Raúl Camilo Chávez, estudiante de La Cantuta, denunció por haber permanecido secuestrado por 15 días, en manos de presuntos paramilitares, dijo que había sido torturado e interrogado por sus captores acerca de la filiación de estudiantes y profesores de esa universidad.
-El 15 de marzo el abogado Augusto Zúñiga, pierde un brazo y salva la vida milagrosamente, luego que un sobre-bomba estallara en sus manos. Zúñiga culpó a elementos de la Policía Nacional que trataban de impedir que siguiera averiguando sobre la desaparición del estudiante universitario Ernesto Castillo Páez, ocurrida el año anterior.
-El 31 de marzo desaparece el estudiante de la Universidad Católica Miguel Angel Crispín Prado. Hasta fines de abril no había reaparecido.
-24 de mayo, cuando regresaba a su domicilio en Villa El Salvador, el estudiante Raúl Santiago Martínez fue agredido por un grupo de desconocidos que lo dejaron al borde de la muerte. No le robaron nada. Se especuló que había sido una acción paramilitar.
¿Queda alguna duda? ¿Es que Fujimori podría haber sido ajeno a militares para quienes demandaba ascensos y recompensas económicas? ¡De ninguna manera! El tiempo, maestro sublime, ha confirmado que estos equipos de aniquilamiento tenían participación directa en cuanta acción letal hubiese. Por ejemplo, las declaraciones recientísimas del sicario Santiago Martin Rivas así lo confirman.
¡Fujimori era el protector del Grupo Colina!”
Y desde esos primeros signos negativos de comportamiento, son muchas las cosas de las que tendrá que dar cuenta el fujimorismo. Y para eso habrá que interpelar a sus parlamentarios para demostrar que su entraña es antidemocrática y falaz.


