Superintendente de Migraciones Roxana del Aguila: ¿nos quedamos sin pasaportes, sin soga ni cabra?

Dom, 09/08/2019 - 09:30 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
9-9-2019
 
 
Pasó la primera semana de setiembre y de convocatoria o proceso de licitación para pasaportes electrónicos en Migraciones no se dice ¡ni chis ni mus! Según fuente bien informadas la reserva apenas alcanza para pocos meses. En buen castellano ¡debió haberse hecho, de manera transparente y definitiva, ese acto público.
 
¿Qué puede decirle al país la Superintendente Nacional de Migraciones, Roxana del Aguila? Sugerirle que haga de conocimiento público, sus razones –si las tiene- respecto de un asunto delicado, no puede ser considerado difamación o pretexto para enjuiciar penalmente ¡otra vez! a quien esto escribe.
 
La entidad que conduzca un hipotético y no convocado proceso de licitación tiene que elaborar las bases, es decir, la arquitectura de la competencia: condiciones, lineamientos, reglas, etc. Un concurso justo no puede favorecer o preferir a una empresa y perjudicar a otras. Un proceso limpio y transparente debe poner las cosas en la mesa para que los participantes, nacionales o extranjeros, o ambos, disputen con su excelencia y calidad la buena pro para los pasaportes.
 
La ruta de entregar la fabricación del documento por desabastecimiento y urgencia a la empresa francesa Imprimerie Nationale porque están allí desde el 2016, ingresaría al descrédito más absoluto y además el contrato de Migraciones-Estado peruano, culmina el muy próximo diciembre. (El lector puede revisar la extensa documentación adjunta).
 
Entonces hay dos situaciones extrañas: la Superintendencia Nacional de Migraciones no convoca a proceso de licitación para el pasaporte electrónico; de hacerlo, entregaría la responsabilidad a una institución de alto nivel que se tomará –sin duda- su tiempo para elaborar bases imparciales, limpias y transparentes. ¡No puede ser de otro modo!
 
No obstante de lo antedicho nadie puede obviar que diciembre son sólo 15 días y que se tendría apenas de octubre y noviembre. ¿Por qué tanta irresponsabilidad de Migraciones?
 
¿Será cierto que una gestión en pro de la figura de desabastecimiento y urgencia fue echada al cesto de la basura?
 
¿Hay presiones de dos representantes o lobbystas y un embajador europeo, capaces de vender su alma hasta el diablo con tal de “ganar” los pasaportes electrónicos?
 
Seguiremos investigando. ¿Nos quedamos sin pasaportes, sin soga ni cabra?