Olivera Díaz apalea a Enrique Bernales

Vie, 08/24/2018 - 12:13 -- alerta
Guillermo Olivera Díaz
por Guillermo Olivera Díaz; godgod_1@hotmail.com
 
24-8-2018
 
Enrique Bernales Ballesteros, senador 1980-1985, en cuyo lapso logró beneficiar al entonces acusado exministro de justicia, Enrique Elías Larosa, por el Caso Guvarte, hoy niega ciegamente, y con raro sesgo, al presidente del país y al Congreso de la República sus facultades en relación al REFERÉNDUM. Yo era asesor legal aquellos años 80 de una comisión de Diputados: ¡hice el dictamen acusatorio!
 
Parece que Bernales desoye adrede lo que disponen los Artículos 31°, 32° y  206° de la Constitución Política y construye una doctrina con sesgo superlativo.
 
1.- El numeral 206° permite al presidente expresamente proyectar la reforma de la Constitución, cuya aprobación la puede o debe hacer el Congreso por solo mayoría absoluta (66 votos), la misma que debe ser ratificada en REFERÉNDUM.
 
Así señala apodíctica y claramente este Artículo 206°, por lo que esta votación popular es la necesaria consecuencia, ineludible, de una iniciativa presidencial, aprobada por el Congreso. Siendo así, mal hace el acomedido Bernales al desconectar al presidente y al parlamento del anhelado referéndum. No interesa quién lo convoque, ya que es el efecto obligado de la aprobación congresal de una reforma puntual de la Carta Política propuesta por el Ejecutivo, como la que está en curso.
 
Ningún Bernales, u otro encargado, peor fletado, puede soslayar este referéndum que la propia Constitución ha previsto y está en pie. Una tesis en contrario está demás y más asemeja ser alquilada o hipotecada.
 
2.- Aún más grave tal sesgo de Bernales cuando afirma que el referéndum que se proyecta es INCONSTITUCIONAL, porque viola el citado Artículo 31° que establece el "derecho de elegir y ser elegido", en cuyo acápite parece pontificar su interpretación, como si tal derecho constitucional fuese absoluto o irrestricto, que no lo es.
 
El propio numeral 31° dice con claridad meridiana que el "derecho a ser elegido" se ejercita "de acuerdo a las condiciones y procedimientos determinados por ley orgánica"; ergo, con mayor razón si la propia Constitución determina que tal derecho se ejercita por una sola vez y que se prohíbe la REELECCIÓN inmediata, o por segunda vez o una tras otra. ¡La primera Sí, la segunda vez ya No. Aun por ley orgánica se puede prohibir la reelección porque la Constitución faculta hacerlo por solo ley orgánica.
 
En consecuencia, ninguna doctrina Bernales puede ir en contra de semejante texto normativo. La interpretación no es para negar lo legislado ni sacarle la vuelta.
 
3.- También el Artículo 32° contradice a Bernales, ya que según esta norma pueden ser sometidos a referéndum la "reforma total o parcial de la Constitución", lo cual está precisamente propugnando el presidente Vizcarra y el pueblo mismo: ¡que no haya reelección inmediata de congresistas!
 
¡Y debe serlo para ningún tipo de elección, llámense diputados o senadores, porque lo que se prohíbe es la reelección de la misma persona!
Incluso las materias -derechos humanos, normas tributarias y presupuestales, así como tratados internacionales- que hoy no pueden someterse a referéndum según este numeral 32°, una reforma constitucional –que la produce el poder constituyente- pueden ser objeto de reforma. El pueblo es el soberano y el Congreso es poder constituido.
 
Así que Enrique Bernales debe enmendar su sesgo, el mismo que tuvo cuando favoreció al acusado Enrique Elías Larosa, cuando fue senador los años 1980-1985. Yo estuve en la posición contraria. Véase el libro "La Conspiración Guvarte".