Bicentenario con aroma de mujer

Dom, 11/22/2020 - 06:14 -- alerta
Iván Izquierdo Elliot

 

por Iván Izquierdo Elliot; izquierdo.ivan@gmail.com
 
22-11-2020
 
 
Cito textualmente:
 
“La muger peruana, sea criolla, indígena ó mestiza, y cualquier que sea la clase social en que se encuentre, es casi siempre superior al peruano que vemos a su lado: capaz de todo gener virtudes, que con frecuencia lleva hasta la abnegación, se dedica sin descanso á mejorar y ennoblecer el moral del sexo fuerte.”
 
Estas palabras fueron escritas hace 139 años por un italiano, testigo acucioso de la derrota peruana durante la Guerra de 1879. Caivano profundiza en las circunstancias sociales de la Nación cuando fue sorprendida por una agresión que no supo responder. Pero este ensayo no es para discutir ese capítulo cuya página quedó atrás en el libro de la historia del Perú. Las citamos para rescatar la opinión objetiva de un observador distante que describió con admiración a la “muger” del Perú, enarbolando el sucinto estandarte de un gestante feminismo.  En tiempos más cercanos, el movimiento feminista aparece desde el interior del “sexo débil”, triste frase que nuestros hijos ya ni reconocen. La “muger” peruana lucha para abrirse paso en una sociedad que la violenta y subestima. Ha transformado la sintaxis del discurso público logrando la largamente denegada igualdad. El tiempo y un dictador le otorgaron nueva ortografía y el voto a la mujer.
 
La República se ha añejado casi 200 años, pero aún sigue siendo un licor malo, con fuerte aroma a macho, con el resabe amargo de la violencia y maltrato femenino. No entendemos que el derecho humano es eso: el derecho de ambos sexos, sin importar la ideología, género, religión, color de piel. La lucha de la mujer se ha transformado en una lucha por todos, y para todos.
 
Los acontecimientos de noviembre del 2020 ya son parte de las páginas de nuestra historia política. Falta escribir el verso más adecuado, cuyo contenido todos conocemos. Multitudinarias protestas movilizaron al 13% de los peruanos, equivalente a unos 3 millones de almas. 91% de los peruanos rechazó la necedad representativa. El perfil medio de los peruanos en las calles fue: mujer de entre 18 y 23 años y de clase media. En palabras del periodista Marco Sifuentes cito, “si Dios cogiera a uno de los manifestantes que se dieron cita en plazas y calles del Perú, es muy probable que hubiera cogido a una mujer”.
 
Tenemos el anhelo de celebrar el bicentenario de la independencia siendo más libres, más unidos, más tolerantes. Faltan apenas ocho meses y el bicentenario ya ha ganado un símbolo, un rostro, es el rostro de una hermosa, luchadora e inconformista joven que no se acobardó ante el atropello a la democracia. Y eso me alegra mucho, porque nos devuelve la esperanza.
 
Los peruanos brindaremos con elixir por el bicentenario… un néctar impregnado, con aroma de mujer.
 
-Crédito de la foto: Marco Simola