Apra: más afuera que adentro

Lun, 04/23/2018 - 19:08 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
 
24-4-2018
 
 
Más allá del mísero 5.8% que obtuvo Alan García el 2016; sobrepasando la actual intención de voto que apenas si llega a 3%, una verdad pétrea y curiosa se cierne sobre el Apra: son más los apristas verdaderos fuera del Partido que los que están adentro.
 
Los alanistas acérrimos (cada día menos) y los alanistas de oposición (esos bobos que después de 37 años de abusos, trampas, estafas, mentiras, zancadillas, claudicaciones e inmoralidades, súbitamente se dieron cuenta de esas maniobras) conforman una ultra deslucida exposición de desclasados que ahora pretenden arrancharse lo que queda del veterano movimiento otrora clarín y protesta de la voz popular.
 
Los unos, alanistas, siguen al ex presidente García Pérez o se guarecen bajo su inspiración. Los otros, los opositores, son adláteres de Jorge del Castillo. Imposible no denotar que un Partido que antes mostrara a figuras que descollaban por su brillantez y honestidad, hoy tenga como referentes a pálidos exponentes de ninguna opción política. Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, reza el dicho ibérico.
 
El Apra no opina sobre soberanía porque Alan García obsequió a Lan Chile (hoy LATAM), el 2011 ventajas irrestrictas y sin reciprocidad para el Perú. Su canciller (2006-2011), José Antonio García Belaunde, hizo mutis proditor por el foro. Sus congresistas sordos y mudos. La claudicación fue estentórea. Y vergonzosa. (Alan García obsequió soberanía aérea a LAN (https://www.facebook.com/hcmujica/videos/2009522892649537/)
 
Ni en la escena nacional, en ¡absolutamente nada!, o en el Congreso, el Apra brinda alternativa u horizonte. Su vergonzosa minoría en Plaza Bolívar sólo camina al vaivén de intereses, de propaganda, algarada y conveniencia. El hemiciclo alberga a reeleccionistas que son un cáncer contra cualquier clase de sangre nueva.
 
La lucha contra la corrupción, ese mal que viene desde la Colonia aunque los hispanistas cuenten poemas distintos, no tiene en el Apra hito o jalón referencial porque sus principales capitostes son sospechosos de enriquecimiento ilícito, huérfanos de cualquier ética y dueños de una acrisolada y penosa grisura.
 
Los apristas verdaderos en su gran mayoría están fuera de los padrones, lejos de los locales partidarios, ajenos a qué ocurre en este nadir hasta hoy inevitable de un Partido que fuera forjado en las calles y en las luchas populares y en pro de las reivindicaciones de los más pobres.
 
En las últimas cuatro décadas se desvirtuó la doctrina y se obliteró cualquier ética, se promovió el oportunismo criminal y el asalto delincuencial de los puestos públicos. ¿Cuántos pueden decir que salieron tan pobres como entraron? Bastaría con verificar los signos exteriores de riqueza y la ecuación ayer muertos de hambre, hoy millonarios, es imbatible.
 
¡Y para colmo el oficialismo alanista hizo un congreso fraudulento que arrojó una directiva de ese mismo jaez endeble! El asunto ha sido tan comprometido que el Jurado Nacional de Elecciones ya canceló a toda esa cáfila de impostores aupados en la trampa. ¡El Apra hoy no tiene dirigencia nacional!
 
Para corregir y pulverizar esas desviaciones nació desde las bases el Comando de Acción de Lima Metropolitana que recibe la visita de topos alanistas y de oposición más o menos camuflados y con intenciones aviesas y de los que tiene que deshacerse por profilaxia y decencia política. Velis nolis.
 
Es importante asegurar que o este Comando avanza y limpia al Apra o la gran organización de masas que creara, guiara y condujera Víctor Raúl Haya de la Torre, ingresa al archivo polvoriento, y después al olvido.
 
La suerte está echada.