¿Algún futuro para dupleta Roque-Carla?

Mar, 09/29/2020 - 16:26 -- alerta
Herbert Mujica Rojas
30-9-2020
 
 
De ser cierta la pinta que ilustra el artículo, Roque Benavides y Carla García estarían protagonizando un hecho insólito: dos novísimos afiliados liderando una candidatura presidencial que tiene el monumental escollo de haber conseguido magrísimos resultados, a saber 5.8% el 2016 y 2.8% en las parlamentarias de enero último.
 
No sólo que la declinación abisal alanista se comprueba a cada momento sino que las vacas sagradas estarían “sacrificando” sus lugares para consolarse y ver si alcanzan algún escaño congresal.
 
¿Puede la improvisación suplir en el imaginario popular la profundísima grieta que separa cualquier cosa que se refiera a la avenida Alfonso Ugarte con los votantes de Costa, Montaña y Sierra? Gracias al patético liderazgo alanista, la gran esperanza popular que fuera el Apra, hoy es un conjunto de añicos sin timón, sindéresis, carente de cualquier horizonte.
 
¿En qué acápite de la agenda nacional existe opinión y estudio, como dictamen y alternativa del Apra? Huelga decir que los capituleros están más preocupados en mantener sus cotos de caza que en pensar en el bien común.
 
Una viga fundamental, la ética y moral aprista, fue abandonada y reemplazada por el imperio de la codicia, lo inescrupuloso tornó en menú cotidiano, la mentira y engaño se elevaron a catecismo. La ideología y doctrina fueron pulverizadas en un tris tras.
 
Viejos saurios, compañeros de ruta y adláteres de Alan García hoy “denuncian” a sus cúpulas, cogollos de los que formaron parte 40 años y que hoy merecen sus “críticas”. Lo que no dicen es que fueron componendas sumamente lucrativas. ¿O no?
 
Otros más jóvenes aprendieron todo al revés y se consuelan con salmodias plañideras de que “no todo fue malo”; “hay que defender las obras del Partido”; “nos atacan los pro-comunistas”; “eso ya es el pasado, hoy estamos en el presente”. Esa postura aviesa no alcanza a disimular la gigantesca mediocridad en que chapotean.
 
El voto de castigo abofeteó a quienes creen que la historia, madre y maestra, no sólo es fuente de reflexión y ministerio grave, sino también escenario que castiga a quienes irrespetan un pasado heroico, pleno en entrega, distante de las muelles mieles del poder o la corrupción. Una vez desbocados los caballos, nada paró la catástrofe.
 
En 1930 el aprismo incorporó a las masas a hacer su historia, en las urnas, en las trincheras, en la revuelta como etapas de una forja democrática que tuvo apenas tres derroteros: encierro, destierro o entierro.
 
Del primer gobierno de Alan García, 1985, quedan recuerdos de su voluntarismo irresponsable, la corrupción en la cosa pública y la destrucción de la imagen moral que el aprismo había tenido desde su fundación. Y otro tanto puede decirse del 2011.
 
Lo que costó fe, unión, disciplina y acción, con sus cánticos, mártires, emblemas, alegrías y tristezas, revoluciones y movilizaciones, se despeñó al 5.6% y 2.8% ridículos de reciente data. ¿Hay responsables? ¡Claro que los hay y esos son los que empujan disparates e improvisaciones! Como si cometiendo más errores se pudiera revertir lo que parece un camino indetenible a los funerales.
 
La pregunta sigue vigente: ¿Algún futuro para dupleta Roque-Carla?